El ataque con misiles balísticos lanzado por Rusia contra Kiev durante la madrugada de este sábado dejó al menos tres personas muertas y 10 heridas, de acuerdo con autoridades de la capital ucraniana. El bombardeo provocó además un incendio en un edificio residencial y obligó a la población a permanecer en refugios ante el riesgo de nuevos impactos.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, informó a través de Telegram que las primeras evaluaciones confirmaban tres víctimas mortales y una decena de lesionados. Horas antes había alertado sobre explosiones en distintos puntos de la ciudad y exhortó a los habitantes a no abandonar los refugios.
RUSIA BOMBARDEA KIEV CON MISILES BALÍSTICOS
La administración militar de Kiev indicó que uno de los proyectiles impactó en el distrito de Solomianski, donde se registró un incendio en un edificio de seis pisos. Las autoridades advirtieron que la amenaza de nuevos ataques con misiles balísticos seguía siendo elevada, por lo que mantuvieron activa la alerta aérea.
Un periodista de la agencia AFP presente en la capital reportó haber escuchado varias explosiones durante el ataque, las cuales activaron las alarmas de numerosos vehículos estacionados en las calles.
El bombardeo ocurre en un contexto de creciente escalada entre Rusia y Ucrania, que en las últimas semanas han intensificado los ataques de largo alcance luego del estancamiento de los esfuerzos diplomáticos impulsados por Estados Unidos para buscar una salida al conflicto.
A principios de esta semana, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, sostuvo una reunión con el mandatario estadounidense, Donald Trump. Tras el encuentro, Zelenski aseguró que Washington había aceptado autorizar la producción de misiles Patriot en territorio ucraniano. Sin embargo, Trump evitó confirmar ese anuncio y únicamente declaró que durante la reunión "se discutieron muchas cosas" y que el diálogo había sido "muy bueno".
El nuevo ataque contra Kiev refleja que, pese a los recientes contactos diplomáticos, la guerra continúa con intensos bombardeos y un elevado costo humano para la población civil.




