El Vaticano hizo un llamado urgente al fin de la guerra en Medio Oriente y expresó su deseo de que las celebraciones de la Semana Santa puedan realizarse en Jerusalén, pese a las tensiones en la región.
El secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, señaló que esta época litúrgica representa una oportunidad para promover la paz y poner fin al conflicto armado.
LLAMADO A LA PAZ EN SEMANA SANTA
Durante un acto oficial, Parolin subrayó que la Pascua simboliza la paz y debe ser un momento clave para reflexionar sobre la necesidad de detener la violencia.
"La Pascua es la fiesta de la paz, la paz del Señor resucitado. Es una ocasión especial para renovar el llamamiento a poner fin a esta locura que es la guerra", expresó.
El pronunciamiento ocurre en medio de la escalada de tensiones en Medio Oriente, donde diversas potencias internacionales mantienen posturas encontradas.

ESPERANZA POR CELEBRACIONES EN JERUSALÉN
Respecto a las actividades religiosas en Tierra Santa, el cardenal lamentó la cancelación de la procesión del Domingo de Ramos por motivos de seguridad. Sin embargo, manifestó su esperanza de que al menos los ritos litúrgicos puedan realizarse dentro del Santo Sepulcro.
En otro tema, Parolin descartó que los recientes conflictos puedan considerarse una "guerra justa", respaldando la postura del arzobispo de Nueva York, Robert McElroy.
Finalmente, también abordó el debate interno sobre la misa tradicional, conocida como "Vetus Ordo", destacando que la liturgia no debe convertirse en motivo de división dentro de la Iglesia, sino en un espacio de unidad y diálogo.




