El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una nueva prórroga en el ultimátum dirigido a Irán para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, fijando como nueva fecha límite el 6 de abril.
La decisión, comunicada a través de Truth Social se debe, según el mandatario, a una solicitud del gobierno iraní en medio de negociaciones que, asegura, "progresan muy bien".
Trump había advertido previamente que, de no cumplirse la reapertura total de esta vía clave para el comercio energético mundial, Estados Unidos podría atacar infraestructuras críticas iraníes, incluidas centrales eléctricas.
NEGOCIACIONES EN CURSO Y SEÑALES DE DISTENSIÓN
El mandatario estadounidense afirmó que las conversaciones continúan avanzando, pese a lo que calificó como "información errónea" difundida por algunos medios.
Aunque no detalló con qué funcionarios iraníes se mantiene el diálogo, sí señaló que su equipo cercano, incluyendo al vicepresidente JD Vance y al enviado especial Steve Witkoff, está evaluando el progreso de las negociaciones.
Según Trump, como señal de buena voluntad, Irán habría permitido el paso de al menos una decena de petroleros a través del estrecho, una ruta por la que circula cerca del 20 por ciento del petróleo mundial.

UN ULTIMÁTUM QUE SIGUE CAMBIANDO
El plazo original impuesto por Washington ya había sido extendido en ocasiones anteriores. Inicialmente fijado para inicios de semana, luego se movió a viernes y ahora hasta el 6 de abril, reflejando la volatilidad del conflicto y la posibilidad de una salida diplomática.
Al ser cuestionado sobre futuras prórrogas, Trump dejó abierta la puerta a más cambios, dependiendo del consejo de sus asesores. "Si va por buen camino, quizá sí; si no, tal vez no", declaró.
La situación en el estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los puntos más sensibles del panorama geopolítico actual, con implicaciones directas en los mercados energéticos y la estabilidad internacional.




