Un terremoto de magnitud 6 coincidió con un apagón nacional durante la madrugada de este martes en Cuba, intensificando la crisis energética que desde hace meses afecta a la isla. El movimiento telúrico tuvo su epicentro frente a la costa de Guantánamo y fue perceptible principalmente en la región oriental.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el sismo alcanzó una magnitud de 5,8 mientras que el Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CENAIS) lo estimó en 6,0. El evento ocurrió a las 00:28 horas, seguido por una réplica de menor intensidad minutos después.
El temblor se registró en medio de una "desconexión total" del sistema eléctrico nacional, lo que dejó sin electricidad, telefonía e internet a más de nueve millones de personas en todo el país. Hasta las primeras horas de este martes, el restablecimiento del servicio avanzaba lentamente y gran parte del territorio seguía sin energía.
APAGÓN NACIONAL AGRAVA LA SITUACIÓN
El corte eléctrico marca el sexto apagón nacional en apenas año y medio, tras una falla en el Sistema Eléctrico Nacional cuyas causas continúan bajo investigación. La interrupción afectó servicios básicos y comunicaciones en casi toda la isla.
La Unión Eléctrica informó que solo un pequeño porcentaje de hogares en La Habana contaba con suministro eléctrico horas después del incidente. Autoridades indicaron que la recuperación se realiza de manera gradual mediante microsistemas que priorizan zonas estratégicas como hospitales y centros de producción de alimentos.
Para mitigar la emergencia, se activaron fuentes alternas de generación, incluyendo energía solar, hidroeléctrica y plantas de diésel. Sin embargo, la escasez de combustible limita la capacidad de respuesta.
CRISIS ENERGÉTICA Y CRECIENTE TENSIÓN SOCIAL
Desde mediados de 2024, Cuba enfrenta una severa crisis energética debido al deterioro de su infraestructura eléctrica y la falta de recursos para su mantenimiento. Actualmente, más de la mitad de las unidades generadoras presentan fallas o están en reparación.
La escasez de combustibles como diésel y fueloil ha obligado a reducir la generación eléctrica, provocando apagones prolongados que en algunas regiones superan las 48 horas. Esta situación ha impactado la actividad económica y el acceso a servicios básicos.
El descontento social también ha ido en aumento, con protestas registradas en distintas ciudades del país en respuesta a los constantes cortes de energía y la difícil situación económica.
Hasta el momento, autoridades no han reportado víctimas mortales tras el sismo; sin embargo, continúan los trabajos de inspección en las zonas afectadas para descartar daños mayores. De manera preliminar, solo se han registrado algunos lesionados de menor gravedad, quienes ya reciben atención médica




