El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su gobierno analiza imponer un nuevo arancel a las lechugas provenientes de México, en medio de la investigación por un brote de ciclosporiasis relacionado con el consumo de este producto en territorio estadounidense.
La declaración se produjo un día después de concluir la tercera ronda de revisiones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), lo que podría generar nuevas tensiones comerciales entre ambos países.
Durante una conferencia de prensa desde la Oficina Oval, Trump fue cuestionado sobre las medidas que tomaría ante los reportes que relacionan las lechugas mexicanas con los casos de la enfermedad intestinal.
"Creo que lo que vamos a hacer es ponerle un arancel grande a México por la lechuga. Y vamos a imponer un gran arancel a Canadá por el humo. ¿De acuerdo?", respondió entre risas.
Hasta el momento, el mandatario estadounidense no ha precisado el porcentaje del posible gravamen, cuándo entraría en vigor ni qué productos específicos serían afectados. Por ello, sus palabras representan una amenaza o propuesta todavía en análisis y no un arancel oficialmente aprobado.
¿Qué es la ciclosporiasis?
La ciclosporiasis es una infección intestinal ocasionada por el parásito Cyclospora cayetanensis. Puede provocar diarrea acuosa, pérdida del apetito, cólicos, náuseas, fatiga y pérdida de peso.
Mientras las autoridades sanitarias continúan con las investigaciones, la amenaza arancelaria de Trump abre un nuevo frente para México, aunque todavía no existe una orden oficial que confirme la aplicación de impuestos adicionales a las exportaciones de lechuga.
México descarta presencia de Cyclospora en lechugas
La declaración de Trump contrasta con los resultados presentados por la Secretaría de Salud de México el 23 de julio. La dependencia informó que las pruebas realizadas a lechugas producidas por Taylor Farms de México resultaron negativas a la presencia del parásito Cyclospora cayetanensis.
La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) analizó diez muestras de materia prima y producto terminado mediante pruebas moleculares PCR en tiempo real, sin encontrar rastros del microorganismo.
Entre el 18 y el 20 de julio, personal de Cofepris, la Dirección General de Epidemiología y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) inspeccionó la planta de Taylor Farms y recolectó muestras de lechuga y del agua empleada en sus procesos.
Los resultados también descartaron la presencia de coliformes fecales. Además, las autoridades mexicanas señalaron que no se han detectado brotes de ciclosporiasis en el país ni casos de enfermedad diarreica entre los trabajadores de la empresa.
FDA reconoce falso positivo, pero mantiene investigación
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) también informó que la supuesta detección de Cyclospora en una muestra de lechuga iceberg de Taylor Farms fue un falso positivo.
Después de revisar nuevamente el análisis, especialistas concluyeron que la señal registrada no correspondía a una verdadera amplificación genética del parásito. En consecuencia, hasta ahora no existe una prueba de laboratorio que confirme la presencia de Cyclospora en los productos de la compañía.
No obstante, la FDA mantiene abierta la investigación debido a que los datos epidemiológicos y de rastreo siguen señalando a la lechuga servida en algunos restaurantes como un posible vehículo de transmisión. El origen exacto de la contaminación todavía no ha sido identificado.
Taylor Farms realizó previamente un retiro voluntario de lechuga iceberg producida en el centro de México como medida preventiva. La empresa sostiene que ninguna de las muestras analizadas ha resultado positiva al parásito.




