Las redadas masivas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minnesota han llegado oficialmente a su fin, así lo confirmó este jueves 12 de febrero el zar fronterizo Tom Homan.
POLÉMICA ALREDEDOR DEL OPERATIVO DE ICE EN MINNESOTA
La operación, calificada por el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos como "la mayor operación de control migratorio de la historia", cumplió su objetivo y dejó al estado "más seguro".
Sin embargo, este operativo centrado en el área metropolitana de Minneapolis-St. Paul, derivó en más de 4 mil arrestos, de acuerdo con cifras ofrecidas por Homan.
También estuvo marcado por una fuerte controversia, protestas masivas en las calles y dos muertes de ciudadanos estadounidenses, Renee Good y Alex Pretti, a manos de agentes federales en Minneapolis.
Estos hechos intensificaron el debate nacional sobre las políticas de deportación masiva impulsadas por el presidente Donald Trump.
"El operativo está dejando a Minnesota más segura. Es menos un estado santuario para los delincuentes", sostuvo Homan al defender los resultados de la intervención federal. Aun así, el anuncio representa una retirada significativa en medio de crecientes cuestionamientos políticos y sociales.
Una encuesta reciente de AP-NORC reveló que la mayoría de los adultos en Estados Unidos considera que las políticas migratorias del presidente han ido demasiado lejos.
El gobernador demócrata Tim Walz, quien había presionado públicamente para el fin de la llamada Operación Metro Surge, afirmó que el "largo camino hacia la recuperación comienza ahora", al advertir que el impacto en la economía, las escuelas y las familias no se revertirá de inmediato.
Walz también subrayó que su administración se mantiene en una postura de "confiar, pero verificar" respecto a la reducción de la presencia federal.
RETIRADA DE AGENTES DE ICE
Homan informó previamente que 700 agentes federales abandonarían el estado, aunque aún permanecerían más de 2 mil. Este jueves aseguró que permanecerá en Minnesota para supervisar la reducción progresiva del despliegue.
Mientras las protestas han disminuido en las últimas semanas, líderes locales y activistas insisten en que el cierre del operativo no borra las consecuencias. "Personas han muerto. Familias han sido separadas", declaró Lisa Erbes, del grupo Indivisible Twin Cities, quien pidió que se rindan cuentas por lo ocurrido.
El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, calificó la resistencia ciudadana como una muestra de solidaridad comunitaria y confirmó que sostuvo una reunión "positiva" con Homan para discutir una retirada adicional de agentes.
Aunque las redadas en Minnesota concluyen, Homan dejó claro que las acciones migratorias continuarán en otras ciudades. "El presidente Trump prometió una deportación masiva y eso es lo que este país va a tener", afirmó. La tensión, lejos de disiparse a nivel nacional, parece trasladarse ahora a nuevos escenarios.




