El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arribó a Beijing este miércoles para sostener una cumbre con el líder chino, Xi Jinping. El encuentro se lleva a cabo en un contexto de tensiones comerciales, conflictos en Oriente Medio y negociaciones sobre la situación de Taiwán.
Trump anunció previamente su intención de mantener una "larga conversación" con Xi enfocada en la apertura del mercado chino a las empresas estadounidenses.
Esta visita marca el primer viaje de un presidente estadounidense a China desde 2017, cuando Trump realizó su primera visita durante su mandato. Las reuniones, programadas para el jueves y viernes, incluirán ceremonias oficiales organizadas por el gobierno chino.
Conflicto en Oriente Medio
Antes de su partida de la Casa Blanca, Trump hizo referencia al conflicto con Irán, un aliado estratégico de China. Si bien inicialmente indicó que discutiría el tema en profundidad durante su encuentro, más tarde minimizó su relevancia, afirmando que hay "muchas cosas que discutir" y que no considera que se necesite ayuda china respecto a la situación en Irán.
La guerra en la región, que comenzó el 28 de febrero por la intervención de Estados Unidos e Israel, había llevado a Trump a posponer este viaje, originalmente previsto para marzo, complicando la agenda diplomática de Washington.
El ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, ha instado a Pakistán a intensificar sus esfuerzos para mediar entre Estados Unidos e Irán, mientras que también solicitó cooperación para abordar la crítica situación del estrecho de Ormuz, vital para el comercio energético.
Temas de Comercio y Tecnología
Aparte de los asuntos en Medio Oriente, la agenda de Trump y Xi incluye temas de comercio bilateral y la competencia tecnológica entre ambas naciones. Se planea discutir los controles sobre las exportaciones de tierras raras desde China y la rivalidad en inteligencia artificial, así como la extensión de la tregua arancelaria acordada en octubre en Corea del Sur.
Además, la prensa estatal china confirmo que se ha iniciado oficialmente una nueva ronda de negociaciones comerciales entre ambas naciones, aunque no se han detallado los temas tratados.
Trump viaja acompañado por una delegación empresarial que incluye a destacados ejecutivos de Tesla, Apple y Boeing, así como a Jensen Huang de Nvidia, quien fue visto abordando el Air Force One en una escala técnica en Alaska.
Relación entre Estados Unidos y Taiwán
Trump también utilizó redes sociales para elogiar a Xi Jinping, manifestando su deseo de que el líder chino "abra" su país para permitir que las empresas estadounidenses contribuyan a su desarrollo.
Otro tema crucial en la agenda es Taiwán, ya que Trump ha confirmado que discutirá con Xi las ventas de armas estadounidenses a la isla, que China considera parte de su territorio y que busca reintegrar, aunque sostiene que prefiere una solución pacífica.
La relación personal entre Trump y Xi es un aspecto que el presidente estadounidense considera favorable para evitar tensiones adicionales en torno a Taiwán.
Esta cumbre se celebra en un momento delicado para ambas economías, con Estados Unidos enfrentando problemas de inflación y China lidiando con un débil consumo interno y una crisis de deuda en el sector inmobiliario.




