El gobierno de Honduras informó que no enviará asistencia humanitaria a Venezuela tras los terremotos registrados el pasado 24 de junio, una decisión que ha generado diversas reacciones dentro y fuera del país centroamericano.
El mandatario hondureño, Nasry Asfura, explicó que la prioridad de su administración será atender las necesidades de la población hondureña, por lo que descartó destinar recursos para apoyar las labores de auxilio en territorio venezolano.
Al ser cuestionado por representantes de los medios de comunicación, Asfura sostuvo que el traslado de personal especializado o el envío de insumos implicaría una inversión importante, recursos que, dijo, deben emplearse para responder a las demandas internas.
El presidente también manifestó su solidaridad con las familias afectadas por los movimientos telúricos y expresó su deseo de que otras naciones continúen brindando apoyo a Venezuela durante la emergencia.
Días antes, periodistas preguntaron por qué Honduras no se sumaría a países como México y El Salvador, que anunciaron el envío de ayuda y equipos de rescate para colaborar con las labores humanitarias tras el desastre.
Aunque rechazó participar con asistencia oficial, Asfura reiteró que lamenta la tragedia que enfrenta el pueblo venezolano y aseguró confiar en que la comunidad internacional contribuirá a atender la situación.
La postura del mandatario provocó debate en redes sociales y entre distintos sectores de la opinión pública, especialmente porque, después de los sismos, publicó un mensaje de solidaridad dirigido a las personas afectadas.
Mientras tanto, integrantes de la comunidad venezolana radicada en Honduras han impulsado campañas para reunir alimentos, ropa, medicamentos y otros artículos de primera necesidad con el objetivo de enviarlos a sus compatriotas damnificados.





