Lo que comenzó como un viaje para concretar una relación nacida en internet terminó convirtiéndose en uno de los casos más impactantes registrados recientemente en Perú. Zoila Carolina Castillo Chanduco, de 29 años, y su hijo Eyal, de apenas 6 años, fueron encontrados sin vida en la región de San Martín tras desaparecer durante un viaje para conocer a un hombre con quien mantenía contacto a través de redes sociales.
Las autoridades peruanas mantienen abierta la investigación del caso, mientras el principal sospechoso permanece bajo prisión preventiva acusado de feminicidio y homicidio calificado.
UNA RELACIÓN VIRTUAL QUE TERMINÓ EN TRAGEDIA
De acuerdo con las investigaciones, Zoila Castillo residía en Lima y sostenía una relación sentimental a distancia con Alexis Alcántara Tellería, de 42 años.
Tras varios meses de comunicación por medios digitales, ambos acordaron encontrarse personalmente. El 14 de mayo de 2026, la mujer emprendió el viaje acompañada de su hijo con destino a Tarapoto, en la región de San Martín, para posteriormente trasladarse a Tocache.
Familiares señalaron que la intención era fortalecer la relación que mantenían desde hacía tiempo a través de internet.
LA DESAPARICIÓN QUE ENCENDIÓ LAS ALERTAS
Pocos días después del viaje, los familiares de Zoila dejaron de tener contacto con ella.
Ante la falta de respuesta a llamadas y mensajes, presentaron una denuncia por desaparición, lo que provocó el inicio de una búsqueda por parte de las autoridades peruanas.
Las investigaciones avanzaron rápidamente cuando habitantes de la zona localizaron el cuerpo del pequeño Eyal en un área rural de Uchiza, oculto entre vegetación.
Días más tarde, a corta distancia del lugar, fue hallado el cuerpo de Zoila.
LOS CUERPOS FUERON ENCONTRADOS EN UNA ZONA AISLADA
Según los reportes de las autoridades, ambos cuerpos presentaban signos de violencia y habían sido calcinados presuntamente con la intención de ocultar evidencias.
Los hallazgos provocaron indignación entre la población y generaron una amplia cobertura mediática debido a la vulnerabilidad de las víctimas.
Los resultados periciales permitieron a los investigadores avanzar en la reconstrucción de los hechos y centrar la atención en el entorno de la mujer antes de su desaparición.
EL CELULAR DE LA VÍCTIMA FUE CLAVE EN LA INVESTIGACIÓN
Uno de los elementos que llamó la atención de los investigadores fue la actividad registrada en uno de los teléfonos celulares de Zoila después de su muerte.
De acuerdo con la Policía Nacional del Perú, desde el dispositivo se enviaron mensajes, se publicaron actualizaciones en WhatsApp y se tomaron fotografías en una zona selvática.
Estas acciones despertaron sospechas sobre un posible intento de aparentar que la víctima seguía con vida o de desviar las investigaciones.
El análisis de la información digital permitió fortalecer varias líneas de investigación.
DETIENEN AL PRINCIPAL SOSPECHOSO
Las indagatorias señalaron a Alexis Alcántara Tellería como la última persona que estuvo con Zoila y su hijo antes de su desaparición.
Posteriormente fue localizado y detenido en Lima para ser trasladado a la región donde se desarrolla el proceso judicial.
Las autoridades informaron que diversas pruebas materiales lo vinculan directamente con el caso.
¿QUÉ HA DICHO EL ACUSADO?
Según reportes difundidos por medios peruanos, el detenido habría reconocido su participación en los hechos ante las autoridades.
No obstante, la investigación continúa para determinar con precisión cómo ocurrieron los asesinatos y si existió la participación de otras personas.
Hasta el momento, Alexis Alcántara es considerado el principal implicado en el doble crimen.
PRISIÓN PREVENTIVA MIENTRAS AVANZA EL PROCESO
El Poder Judicial peruano ordenó nueve meses de prisión preventiva contra el acusado mientras se desarrolla la investigación preparatoria.
Durante este periodo, fiscales y agentes de investigación continuarán reuniendo pruebas para sustentar el caso rumbo a una eventual etapa de juicio.
Por su parte, familiares de las víctimas han exigido justicia y una sanción ejemplar, especialmente por la muerte del menor de edad.
EL CASO REAVIVA EL DEBATE SOBRE LOS RIESGOS EN CITAS POR INTERNET
La tragedia también ha generado una conversación sobre los riesgos que pueden existir al concretar encuentros presenciales con personas conocidas únicamente a través de internet.
Especialistas recomiendan tomar medidas de seguridad como informar a familiares sobre los planes de viaje, compartir ubicaciones en tiempo real, verificar la identidad de la otra persona y evitar acudir a lugares aislados durante un primer encuentro.
Mientras tanto, las autoridades peruanas continúan trabajando para esclarecer completamente los hechos que terminaron con la vida de Zoila Castillo y su hijo Eyal.





