Irán confirmó la muerte de Ali Larijani, uno de los principales responsables en la toma de decisiones del país, horas después de que Israel asegurara haberlo "eliminado". Junto a él, también falleció el jefe de la fuerza paramilitar Basij, considerada una de las estructuras más influyentes y temidas dentro del sistema iraní.
La muerte de Larijani ha provocado una inmediata escalada de tensiones en Medio Oriente. El gobierno iraní ha prometido una respuesta contundente, calificando el hecho como un golpe directo a su seguridad nacional.
IRÁN LANZA OFENSIVA EN REPRESALIA
El comandante de la Fuerza Aeroespacial del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, Sardar Mousavi, anunció un "golpe rápido" contra Israel. De acuerdo con medios estatales, advirtió que "el cielo del enemigo se volverá más espectacular", en referencia a ataques inminentes.
Horas después, el IRGC confirmó el lanzamiento de ofensivas "intensas" contra territorio israelí como represalia por la muerte de Larijani. La operación marca un nuevo punto crítico en el conflicto, elevando el riesgo de una confrontación directa de mayor escala.

AMENAZAS A ESTADOS UNIDOS Y ESCALADA MILITAR
El comandante en jefe del Ejército iraní, Amir Hatami, aseguró que la respuesta será "decisiva y lamentable", subrayando que la sangre de los "mártires" será vengada. En la misma línea, el mayor general Ali Abdollahi advirtió que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, "debe esperar sorpresas".
Por su parte, el asesor Ali Akbar Velayati declaró que Irán asestará "un fuerte golpe" contra lo que denominó la "arrogancia global", en alusión a Estados Unidos e Israel.
La situación mantiene en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de una escalada bélica de mayores proporciones en la región.




