El Salvador aprueba cadena perpetua: reforma impulsada por Nayib Bukele avanza sin debate

La iniciativa fue avalada por 54 diputados del partido oficialista Nuevas Ideas, junto a aliados y dos legisladores de oposición

Bukele presionó públicamente a los legisladores al cuestionar quiénes se opondrían a endurecer las penas contra criminales.
Bukele presionó públicamente a los legisladores al cuestionar quiénes se opondrían a endurecer las penas contra criminales.

La Asamblea Legislativa de El Salvador aprobó una reforma constitucional promovida por el presidente Nayib Bukele que permitirá imponer la cadena perpetua a quienes cometan homicidio, violación o terrorismo.

La modificación al artículo 27 de la Constitución establece que la pena perpetua solo se aplicará a estos delitos, manteniendo la prohibición de castigos considerados infamantes o de tormento. La iniciativa fue avalada por 54 diputados del partido oficialista Nuevas Ideas, junto a aliados y dos legisladores de oposición, con un solo voto en contra.

APROBACIÓN RÁPIDA Y SIN DEBATE

La reforma fue aprobada sin estudio ni discusión previa en el pleno legislativo. Para entrar en vigor, aún debe ser ratificada en una segunda sesión parlamentaria, como lo establece el proceso constitucional vigente.

Horas antes de la votación, Bukele presionó públicamente a los legisladores al cuestionar quiénes se opondrían a endurecer las penas contra criminales. La medida surge en un contexto de fuertes críticas internacionales hacia su gobierno por presuntas violaciones a derechos humanos bajo el régimen de excepción.

Dicho régimen, vigente desde hace cuatro años, ha sido clave en la estrategia de seguridad que redujo los homicidios, pero también elevó significativamente la población carcelaria.

CRÍTICAS Y CONTEXTO DE SEGURIDAD

Según cifras oficiales, más de 85 mil personas han sido detenidas hasta marzo de 2025. Organizaciones de derechos humanos denuncian detenciones masivas sin debido proceso y juicios colectivos.

El ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, defendió la reforma al asegurar que busca hacer justicia a las víctimas y calificó las críticas como "absurdas".

Por su parte, legisladores oficialistas sostienen que la cadena perpetua garantizará que criminales peligrosos no vuelvan a las calles. Hasta ahora, la legislación salvadoreña establecía un máximo de 60 años de prisión.

La Asamblea también deberá armonizar leyes secundarias, como el Código Penal y normativas contra el terrorismo, para adaptar el sistema legal a esta reforma.