Irán amenaza con destruir infraestructura energética del Golfo tras ataque a refinería clave en Qatar

El impacto provocó incendios y daños significativos, elevando la preocupación global por el suministro energético

La advertencia iraní incluye posibles ataques a instalaciones en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar.
La advertencia iraní incluye posibles ataques a instalaciones en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar.

La tensión en Medio Oriente escaló drásticamente luego de que Irán lanzara un ataque directo contra la principal refinería de Qatar, en represalia por bombardeos previos a sus instalaciones energéticas. La ofensiva marca un punto crítico en el conflicto, con advertencias de que la violencia podría extenderse a todo el Golfo Pérsico.

La Guardia Revolucionaria iraní confirmó el ataque contra la refinería de Ras Laffan, considerada la más importante para la producción de gas natural licuado en la región. El impacto provocó incendios y daños significativos, elevando la preocupación global por el suministro energético.

AMENAZA DE ESCALADA TOTAL EN EL GOLFO 

En un comunicado difundido por la agencia Fars, el cuerpo militar iraní advirtió que continuará atacando infraestructura energética de países aliados de Estados Unidos si se repiten agresiones contra su territorio. Según el mensaje, la región ha entrado en "una nueva fase de la guerra".

Irán justificó la ofensiva como respuesta al bombardeo contra el yacimiento de Pars Sur, uno de los más importantes del mundo. Además, amenazó con una reacción "mucho más severa" en caso de nuevos ataques.

Aunque aseguró no buscar afectar a países vecinos, Teherán dejó claro que la defensa de su infraestructura energética es prioritaria, incluso si eso implica ampliar el conflicto.

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PAÍSES EN RIESGO Y DAÑOS ADICIONALES 

La advertencia iraní incluye posibles ataques a instalaciones en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar, considerados ahora "blancos legítimos".

De hecho, restos de misiles impactaron en Abu Dabi, afectando instalaciones clave como Habshan y el yacimiento de Bab, lo que obligó a suspender operaciones.

Desde el inicio del conflicto, Irán ha utilizado misiles y drones contra objetivos en el Golfo, aunque previamente se enfocaba en bases militares vinculadas a Estados Unidos. El reciente giro hacia infraestructura energética podría tener consecuencias económicas globales, elevando la incertidumbre en los mercados internacionales.