Un estudio científico reciente encendió las alertas en la comunidad sismológica internacional al revelar que las fallas de Falla de San Andrés y Falla de San Jacinto presentan actualmente la mayor acumulación de tensión tectónica registrada en los últimos mil años, una condición que podría incrementar el riesgo de un terremoto de gran magnitud en el sur de California.
La investigación, publicada el pasado 10 de junio en la revista Journal of Geophysical Research: Solid Earth, fue realizada por científicos de la Universidad de Hawái en Manoa y advierte que este hallazgo podría tener implicaciones directas en la evaluación del riesgo sísmico y en la planificación de infraestructura crítica en una de las regiones más pobladas de Estados Unidos.
FALLAS DE SAN ANDRÉS Y SAN JACINTO ACUMULAN TENSIÓN HISTÓRICA
El estudio fue encabezado por la doctora Liliane Burkhard, de la Universidad de Berna, quien junto a su equipo reconstruyó mil años de actividad sísmica mediante un modelo físico en cuatro dimensiones. Para ello utilizaron registros geológicos, anillos de árboles y datación por radiocarbono.
Uno de los puntos clave de la investigación se ubica en el Paso de Cajón (Cajon Pass), donde ambas fallas interactúan directamente. Los científicos describen esta zona como un “portal sísmico”, debido a que puede actuar como barrera o canal de propagación para grandes rupturas tectónicas.
“El Paso de Cajón podría actuar como una puerta sísmica, a veces bloqueando el paso de grandes rupturas entre las fallas y otras veces permitiendo su conexión en un solo evento”, explicó Burkhard.
RIESGO DE RUPTURA SIMULTÁNEA
De acuerdo con los resultados, ambas fallas presentan niveles de tensión excepcionalmente altos y similares entre sí, una combinación que podría favorecer una ruptura simultánea.
“En este momento, con niveles de tensión históricamente altos en toda la región y más de 160 años desde la última gran ruptura, el sistema se encuentra en un estado de carga crítica”, señaló la especialista.
El estudio advierte que una ruptura conjunta de las fallas de San Andrés y San Jacinto podría generar un sismo significativamente más destructivo que uno originado en una sola estructura tectónica. Las zonas potencialmente más afectadas incluyen áreas densamente pobladas como Los Ángeles, San Bernardino, Riverside y el Valle de Coachella.
SIN CAPACIDAD DE PREDICCIÓN, PERO CON MAYOR CLARIDAD DE RIESGO
Pese a la magnitud del hallazgo, los investigadores subrayan que no es posible determinar cuándo ocurrirá un gran terremoto. La sismóloga Lucy Jones ha reiterado que los tiempos geológicos no deben confundirse con la percepción humana del riesgo inmediato.
“El concepto de inminencia para un geólogo puede abarcar décadas o incluso un siglo”, recordó en declaraciones recientes.
Por su parte, la doctora Burkhard enfatizó que el objetivo del estudio no es predecir sismos, sino mejorar la comprensión de los escenarios posibles.
“Nuestro estudio no predice cuándo ocurrirá un terremoto. Lo que sí permite es entender que el sistema está bajo una tensión crítica y que los modelos físicos ayudan a prepararnos mejor”, indicó.
Los científicos consideran que estos hallazgos serán fundamentales para fortalecer los modelos de evaluación de riesgo sísmico, así como la planeación urbana y de infraestructura en California.





