El gobierno de Estados Unidos planteó una revisión anual del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), descartando por ahora una extensión automática del acuerdo por 16 años adicionales y abriendo un periodo de negociaciones que podría prolongarse durante la próxima década.
La postura fue presentada este miércoles por Jamieson Greer, representante comercial de la Casa Blanca, durante una reunión virtual con el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, y autoridades comerciales de Canadá. Posteriormente, el funcionario confirmó la posición de la administración del presidente Donald Trump en declaraciones a Bloomberg.
EU PROPONE REVISIONES ANUALES
De acuerdo con la propuesta estadounidense, el T-MEC continuará vigente hasta 2036, fecha en la que concluyen los 16 años de duración establecidos desde su entrada en vigor el 1 de julio de 2020. Sin embargo, en lugar de aprobar una extensión por otros 16 años, Washington busca establecer revisiones anuales para evaluar el desempeño del acuerdo y negociar posibles modificaciones.
"Creemos que existen problemas importantes", afirmó Greer, quien señaló que la administración Trump considera necesario corregir diversos desequilibrios dentro del tratado. El funcionario aseguró que la Casa Blanca no está dispuesta a renovar el acuerdo sin cambios sustanciales.
La decisión representa un giro significativo respecto a la postura que Trump mantuvo durante su primer mandato, cuando impulsó la negociación del T-MEC y lo calificó como el "mejor y más importante acuerdo comercial jamás firmado". Sin embargo, durante su segundo periodo en la Casa Blanca, el mandatario ha manifestado inconformidad con algunos resultados del pacto, especialmente en materia de déficits comerciales y restricciones para aplicar nuevos aranceles.
EL ACUERDO SEGUIRÍA VIGENTE HASTA 2036
La propuesta estadounidense implica que México, Estados Unidos y Canadá tendrán una década para negociar posibles ajustes al tratado. Si no logran alcanzar acuerdos durante ese periodo, el pacto expiraría en 2036.
Especialistas advierten que este esquema podría generar incertidumbre para las empresas que operan en Norteamérica, debido a que las revisiones constantes podrían derivar en negociaciones prolongadas sobre reglas de origen, cadenas de suministro, aranceles y condiciones de inversión.
El impacto potencial es considerable. El T-MEC ha fortalecido el intercambio comercial entre los tres países, que en conjunto representan cerca de un tercio del Producto Interno Bruto mundial. Tan solo en 2024, el comercio intrarregional superó los 1.6 billones de dólares, cifra muy superior al billón de dólares registrado cuando el acuerdo comenzó a operar en 2020.
Entre los temas que podrían dominar las futuras negociaciones destacan la participación de China en las cadenas de suministro norteamericanas, las reglas de origen para la industria automotriz, los aranceles a vehículos y metales, así como las inversiones chinas en México y Canadá.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló previamente que, aunque no se concretará una extensión inmediata del acuerdo, el T-MEC seguirá vigente durante los próximos 10 años mientras se desarrollan las revisiones y negociaciones entre los tres países.





