Estados Unidos aprueba nueva píldora diaria para bajar de peso: qué es y cómo funciona

El medicamento evidenció mejoras en indicadores como presión arterial, colesterol y triglicéridos

La ventaja es que puede tomarse sin restricciones específicas.
La ventaja es que puede tomarse sin restricciones específicas.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) autorizó una segunda píldora de toma diaria que promete facilitar el acceso a terapias para perder peso sin necesidad de inyecciones.

El fármaco, conocido como Foundayo y desarrollado por Eli Lilly, está basado en orforglipron, un compuesto del tipo GLP-1, similar a medicamentos como Ozempic y Wegovy. Estos tratamientos actúan imitando hormonas que regulan el apetito y generan sensación de saciedad.

RESULTADOS CLÍNICOS Y EFICACIA DEL TRATAMIENTO

En ensayos clínicos con más de tres mil adultos con obesidad, quienes tomaron la dosis más alta de orforglipron (36 mg) lograron una reducción promedio del 11.2% de su peso corporal en aproximadamente 16 meses. Esto equivale a cerca de 11.3 kilogramos.

En contraste, los participantes que recibieron placebo apenas redujeron un 2.1% de su peso. Además, el estudio, publicado en New England Journal of Medicine, evidenció mejoras en indicadores como presión arterial, colesterol y triglicéridos.

Sin embargo, los resultados son menores frente a opciones inyectables como Zepbound, también de Lilly, que alcanza pérdidas cercanas al 21%, o la versión inyectable de Wegovy, con alrededor del 15%.

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PRECIO, ACCESO Y VENTAJAS FRENTE A OTROS MEDICAMENTOS

Uno de los principales atractivos de Foundayo es su formato oral. A diferencia de otras píldoras como la versión oral de Wegovy, fabricada por Novo Nordisk, que requiere tomarse en ayunas y esperar antes de ingerir alimentos, orforglipron puede consumirse sin restricciones.

El costo también podría facilitar su adopción: pacientes con seguro podrán acceder desde 25 dólares mensuales con descuentos, mientras que sin apoyo el precio oscila entre 149 y 349 dólares.

Pese a sus beneficios, entre el 5% y 10% de los participantes abandonaron el tratamiento por efectos secundarios, principalmente gastrointestinales.

La llegada de esta nueva píldora se da en un contexto donde millones de estadounidenses buscan alternativas más accesibles, ya que los tratamientos inyectables siguen siendo costosos. Además, el medicamento formará parte de estrategias gubernamentales para reducir los precios de terapias contra la obesidad.