El fenómeno de El Niño podría alcanzar una intensidad sin precedentes en los próximos meses, de acuerdo con las proyecciones más recientes de modelos climáticos internacionales. Especialistas advierten que este evento, conocido como "Super El Niño", tendría el potencial de convertirse en el más fuerte registrado desde que existen mediciones modernas, elevando el riesgo de fenómenos meteorológicos extremos en distintas regiones del planeta.
Los científicos prevén que el calentamiento del océano Pacífico tropical se intensifique entre julio y septiembre y alcance su punto máximo hacia finales del otoño o principios del invierno boreal. De confirmarse las estimaciones, el evento superaría incluso al registrado entre 2015 y 2016, considerado uno de los más intensos de las últimas décadas.
IMPACTO GLOBAL EN EL CLIMA
El Niño se caracteriza por temperaturas superiores a lo normal en el Pacífico ecuatorial, lo que altera los patrones atmosféricos y modifica el clima a escala mundial. Estas condiciones favorecen la aparición de inundaciones en algunas regiones, sequías en otras, además de olas de calor más frecuentes e intensas.
Expertos señalan que los modelos muestran una tendencia consistente hacia un evento cada vez más fuerte. Además, las temperaturas del océano en la zona de monitoreo ya alcanzan niveles récord para esta época del año, reforzando las previsiones de una intensificación acelerada.
RIESGOS PARA LA POBLACIÓN Y LA AGRICULTURA
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) exhortó a gobiernos y organismos internacionales a prepararse ante posibles emergencias derivadas del fenómeno. Entre los impactos esperados figuran daños a la producción agrícola, especialmente en cultivos como el arroz en Asia, así como un posible incremento en los precios de los alimentos.
Los especialistas también indican que el calentamiento global añade un factor de incertidumbre. Nunca antes un episodio de El Niño potencialmente tan intenso había coincidido con temperaturas récord en océanos y atmósfera, lo que podría modificar el comportamiento habitual del fenómeno y aumentar la magnitud de sus efectos en diferentes continentes.





