Un tribunal del estado de Georgia dictó una sentencia histórica al condenar a Colin Gray, de 55 años, a 15 años de prisión por su responsabilidad en el tiroteo ocurrido en la secundaria Apalachee, en Winder, en septiembre de 2024.
La resolución lo convierte en el primer padre en Estados Unidos declarado culpable de cargos de asesinato relacionados con un tiroteo escolar cometido por su hijo menor de edad, estableciendo un precedente sobre la responsabilidad penal de los padres en este tipo de tragedias.
EL PADRE FUE DECLARADO CULPABLE DE 27 DELITOS
La sentencia fue emitida por el juez Nicholas Primm, luego de que un jurado encontrara a Colin Gray culpable de 27 cargos, entre ellos dos por asesinato intencional sin premeditación, dos por homicidio involuntario, 18 por crueldad infantil y cinco por conducta temeraria.
La condena llegó apenas dos días después de que su hijo, Colt Gray, de 16 años, fuera sentenciado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional tras declararse culpable por el ataque armado.
EL TIROTEO DEJÓ CUATRO PERSONAS MUERTAS
Los hechos ocurrieron en septiembre de 2024, cuando Colt Gray ingresó armado con un rifle AR-15 a la secundaria Apalachee y abrió fuego dentro de un salón de clases.
El ataque dejó cuatro personas fallecidas: los estudiantes Mason Schermerhorn y Christian Angulo, así como los maestros Richard Aspinwall y Cristina Irimie. Además, otras siete personas resultaron lesionadas.
De acuerdo con la investigación, momentos antes del ataque existió un intento por localizar al adolescente debido a comentarios considerados preocupantes, pero una confusión con otro estudiante impidió que fuera interceptado.
LA FISCALÍA ACUSÓ AL PADRE DE IGNORAR LAS SEÑALES DE ALERTA
Durante el juicio se expuso que meses antes del ataque el FBI alertó sobre una amenaza publicada en internet relacionada con un posible tiroteo escolar.
Aunque en ese momento las autoridades no encontraron pruebas suficientes para actuar contra el menor, la Fiscalía sostuvo que Colin Gray conocía diversas conductas preocupantes de su hijo.
Pese a ello, en diciembre de 2023 le regaló un rifle AR-15 como obsequio de Navidad y permitió que permaneciera almacenado sin medidas de seguridad, facilitando el acceso del adolescente al arma.
La acusación también presentó evidencia de que el padre conocía antecedentes de comportamiento violento del joven y otras señales que, según los fiscales, debieron motivar acciones preventivas.
EL JUEZ EXPLICÓ LOS MOTIVOS DE LA CONDENA
Durante la audiencia, el juez Nicholas Primm aclaró que Colin Gray no planeó el ataque ni sabía que su hijo acudiría armado a la escuela.
Sin embargo, señaló que sus decisiones contribuyeron a que el crimen pudiera cometerse, al considerar que existió una relación directa entre su conducta y los hechos ocurridos.
Aunque la Fiscalía solicitó una pena de 80 años de prisión, el tribunal finalmente impuso una condena de 15 años. La defensa anunció que apelará la resolución.
FAMILIARES DE LAS VÍCTIMAS EXIGEN JUSTICIA
Durante la audiencia de sentencia, familiares de las víctimas dirigieron mensajes al padre del agresor.
Algunos señalaron que no solo debía asumir la responsabilidad por haber proporcionado el arma, sino también por no atender las señales de alerta que, según afirmaron, pudieron haber evitado la tragedia.
Los testimonios describieron las secuelas emocionales que el ataque dejó en sobrevivientes y familiares, quienes continúan enfrentando procesos de recuperación psicológica.
UN FALLO QUE MARCA UN ANTES Y UN DESPUÉS
Especialistas consideran que esta sentencia representa un cambio importante en la forma en que la justicia estadounidense analiza la responsabilidad de los padres cuando facilitan el acceso de menores a armas de fuego.
A diferencia del caso de los padres de Ethan Crumbley, en Michigan, quienes fueron condenados por homicidio involuntario, el tribunal de Georgia determinó que las circunstancias justificaban una condena por asesinato, convirtiendo el caso en un precedente sin antecedentes en Estados Unidos.




