La misión Artemis II marcó un momento clave este jueves cuando la cápsula Orion encendió su motor principal para abandonar la órbita terrestre y dirigirse hacia la Luna. La maniobra ocurrió a las 17:49 horas (tiempo del centro de México) y representa un paso decisivo en el regreso de misiones tripuladas al satélite natural.
La llamada "quema de inyección translunar" duró cinco minutos y 55 segundos, superando ligeramente el tiempo previsto. Esta acción permitirá que la nave entre en órbita lunar, algo que no sucede desde la histórica misión Apollo 17 en 1972.
MANIOBRA CLAVE PARA SALIR DE LA TIERRA
El encendido fue aprobado previamente por el equipo de la NASA tras evaluar las condiciones de la nave. Minutos antes de la maniobra, la astronauta Christina Koch confirmó que todo estaba listo, incluyendo la correcta orientación de la cápsula.
Durante la transmisión en vivo, desde el centro de control se verificó que Orion se encontraba en la posición adecuada. Tras finalizar el encendido, Koch reportó que la maniobra fue exitosa de manera preliminar, lo que confirma que la nave sigue la trayectoria planeada rumbo a la Luna.
PREPARATIVOS Y VIDA A BORDO DE ORIÓN
El motor principal de Orion genera hasta 2,720 kilogramos de empuje, suficiente para alcanzar velocidades impresionantes en pocos segundos. Esta potencia es fundamental para abandonar la gravedad terrestre y encaminar la misión.
La tripulación, integrada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, inició actividades horas antes del encendido. Entre sus tareas se incluyeron simulacros y sesiones de ejercicio con equipos especializados para mantener su condición física durante el viaje.




