La presentación de Bad Bunny en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, celebrado el pasado 8 de febrero, sigue desatando polémica política en Estados Unidos. Algunos legisladores del Partido Republicano han pedido no solo sanciones económicas, sino incluso medidas legales más severas contra el artista y las organizaciones detrás del evento.
El congresista Andy Ogles, representante republicano por Tennessee, envió una carta al Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes en la que solicita una investigación formal sobre el show, la transmisión incluyó material "indecente" y "obsceno" que no era apropiado para ser visto por audiencias familiares, incluyendo menores de edad.
El legislador criticó en particular ciertos movimientos de baile, la letra de las canciones y gestos del intérprete, afirmando que el contenido del espectáculo "glorificaba abiertamente la sodomía y otras innombrables depravaciones" y que se trató de una exhibición que no debería haberse transmitido en horario familiar.
POSICIÓN DE OTROS REPUBLICANOS
Otros representantes republicanos han respaldado la idea de que el espectáculo podría haber violado los estándares de decencia establecidos por la Federal Communications Commission (FCC). Esto incluye la posibilidad de imponer multas, revisar licencias de transmisión de la NFL y NBC, e incluso aplicar medidas legales más severas en caso de que se determine que se violaron normas federales de radiodifusión.
Las solicitudes han generado un debate más amplio entre quienes consideran que se trata de una expresión artística válida y quienes opinan que cruzó límites aceptables para la televisión familiar.
Mientras algunos conservadores señalan que la transmisión fue inapropiada, otros sectores defienden el valor cultural y artístico de la presentación de Bad Bunny, resaltando que muchos de los pasajes más explícitos de sus canciones no se interpretaron en su forma original durante el espectáculo.
Hasta el momento, ni Bad Bunny ni los organizadores del Super Bowl han emitido una postura oficial respecto a las solicitudes de investigación y posibles sanciones.




