A solo tres meses del arranque de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el panorama internacional amenaza con impactar de lleno en el máximo torneo de fútbol. La creciente tensión en Oriente Medio, tras acciones militares coordinadas entre Estados Unidos e Israel contra Irán, ha sembrado dudas sobre la presencia de la selección iraní en el certamen que arrancará el 11 de junio y que tendrá como sedes a Estados Unidos, México y Canadá.
Irán tiene programado disputar sus tres partidos de la fase de grupos en territorio estadounidense, dos en Inglewood, California, y uno más en Seattle, del 15 al 26 de junio. Sin embargo, el conflicto geopolítico ha cambiado el escenario.
UNA POTENCIA ASIÁTICA EN RIESGO
En lo deportivo, Irán es una de las selecciones más sólidas del continente asiático. Ocupa el puesto 20 del ranking de la FIFA y ha clasificado a seis de los últimos ocho mundiales.
El equipo fue cabeza de serie del segundo bombo en el sorteo realizado en diciembre en Washington, evento en el que el entonces presidente estadounidense Donald Trump recibió el primer Premio de la Paz de la FIFA.
Irán debutará ante Nueva Zelanda (lugar 85 del ranking), luego enfrentará a Bélgica y cerrará la fase de grupos contra Egipto. En el formato ampliado de 48 selecciones, incluso varios terceros lugares avanzan a la ronda de eliminación directa, lo que aumentaba sus posibilidades deportivas.
No obstante, la incertidumbre no solo es política, sino también migratoria. Aunque el gobierno estadounidense ha prometido exenciones de viaje para atletas y entrenadores que participen en grandes eventos deportivos, la federación iraní enfrenta antecedentes de restricciones de visado para sus dirigentes.
¿SIN IRÁN EN EL MUNDIAL 2026?
Hasta el momento, la FIFA no ha emitido un posicionamiento oficial más allá de señalar que "vigilará la evolución de todos los asuntos en todo el mundo", según expresó su secretario general, Mattias Grafström.
El reglamento del Mundial contempla escenarios de retiro o exclusión de equipos, aunque deja amplio margen de discrecionalidad. El Artículo 6.7 establece que el organismo rector "decidirá el asunto a su entera discreción" y podrá reemplazar a la asociación participante por otra.
Este marco otorga amplios poderes al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quien en el pasado ya ha tomado decisiones controvertidas, como la inclusión del Inter Miami en el Mundial de Clubes 2025.
¿QUÉ PASA SI IRÁN NO VA AL MUNDIAL 2026?
Si Irán decidiera retirarse, algo que por ahora es especulativo, su federación perdería al menos 10.5 millones de dólares. Cada selección que no supera la fase de grupos recibe 9 millones en premios, además de 1.5 millones destinados a cubrir gastos de preparación.
A ello se sumarían multas disciplinarias que podrían alcanzar los 500 mil francos suizos si la baja se produce en el último mes previo al torneo. Además, la selección podría quedar excluida de las eliminatorias rumbo al Mundial 2030.
En caso de retiro, los candidatos más probables para sustituir a Irán serían Irak o Emiratos Árabes Unidos, equipos que quedaron inmediatamente detrás en el proceso clasificatorio asiático.
No obstante, el reglamento no especifica que el reemplazo deba provenir de la misma confederación, lo que abre un abanico de posibilidades y, nuevamente, deja la decisión en manos de la FIFA.
Por ahora, La participación de Irán dependerá no solo de decisiones deportivas, sino del rumbo que tome uno de los conflictos más delicados del escenario internacional actual.




