El mexicano Emanuel "Vaquero" Navarrete impuso condiciones y se llevó la victoria por nocaut técnico sobre su compatriota Eduardo Núñez, luego de que el réferi detuviera el combate al inicio del décimo asalto tras consultar al médico de ring.
Durante los nueve episodios previos, Navarrete mostró mayor precisión y contundencia. Castigó de manera reiterada el rostro de Núñez, daño que fue acumulándose con el paso de los rounds y terminó por mermar de forma considerable la condición física del sinaloense, originario de Los Mochis.
El llamado "Vaquero" mantuvo el control de la pelea en las tarjetas de los jueces gracias a su volumen de golpeo y efectividad. Aunque Núñez intentó meterse en el combate, buscando el intercambio en varias ocasiones, la estrategia terminó por perjudicarlo. En el toma y daca, fue él quien absorbió los impactos más sólidos, especialmente las combinaciones largas y los volados que Navarrete conectó con claridad.
Al comenzar el décimo asalto, la revisión médica determinó que Núñez no estaba en condiciones óptimas para continuar, por lo que el tercero sobre la superficie decidió decretar el nocaut técnico, desatando la celebración del equipo del campeón.
Con este resultado, Navarrete logró la unificación de los títulos superpluma de la Organización Mundial de Boxeo y la Federación Internacional de Boxeo, consolidándose como uno de los peleadores más sólidos de la división. Además, mejoró su récord profesional a 40 victorias, dos derrotas y un no contest.
Por su parte, Núñez dejó su marca en 29 triunfos y tres derrotas, en una batalla que representó un capítulo más en la intensa rivalidad entre pugilistas mexicanos.
La función se celebró en la Desert Diamond Arena, donde el combate estelar confirmó el alto nivel del boxeo azteca y reafirmó a Navarrete como figura dominante en las 130 libras.




