La llegada de figuras internacionales como André-Pierre Gignac, Florian Thauvin, Eduardo Vargas, Enner Valencia y más recientemente Ángel Correa, colocó al club regiomontano en los reflectores del continente.
Sin embargo, no todas las inversiones dieron los resultados esperados. Mientras Gignac se convirtió en el máximo referente de la institución, otros nombres como Florian Thauvin no lograron cumplir con las expectativas generadas por su llegada. Además, algunos fichajes que representaron una fuerte inversión económica no tuvieron el impacto deportivo que la directiva esperaba.
LOS FICHAJES MILLONARIOS QUE NO DIERON LOS RESULTADOS ESPERADOS
Durante años, la directiva felina apostó por jugadores de renombre internacional para mantenerse en la élite del futbol mexicano. Casos como los de Florian Thauvin, quien llegó procedente del futbol europeo con un salario millonario, o algunas contrataciones que no lograron consolidarse en el equipo, terminaron generando cuestionamientos sobre el costo-beneficio de estas inversiones.

La experiencia obtenida con estos movimientos habría llevado a la institución a replantear su estrategia deportiva y financiera para los próximos torneos.
LO QUE VIENE PARA TIGRES EN EL APERTURA 2026
De cara al Apertura 2026, Tigres apostará por mantener una base sólida de jugadores experimentados y reforzar posiciones específicas sin realizar gastos extraordinarios. Bajo la dirección técnica de Guido Pizarro, el equipo buscará seguir siendo protagonista de la Liga MX y pelear por los primeros lugares de la tabla.
Elementos como Nahuel Guzmán, Juan Brunetta y Ángel Correa serán parte importante del proyecto, mientras que la institución también pretende brindar mayores oportunidades a futbolistas surgidos de sus fuerzas básicas.

La afición auriazul está acostumbrada a escuchar nombres de talla internacional cada mercado de transferencias, pero todo indica que esa etapa comienza a quedar atrás. Ahora, el objetivo será construir un equipo competitivo mediante una planeación deportiva más equilibrada, buscando resultados a largo plazo y una mejor estabilidad financiera.
Con este cambio de rumbo, Tigres inicia una nueva etapa en la que el protagonismo no dependerá de los fichajes mediáticos, sino del rendimiento colectivo dentro de la cancha y de la consolidación de un proyecto que aspire a mantenerse entre los mejores del futbol mexicano.





