Alcalde debe pedir ayuda a los ciudadanos porque sí cuesta controlar y mantener, pero alguna organización social puede hacerse cargo
Por: Raúl Esparza
Que el alcalde de Cajeme desee retirar la tirolesa de la Laguna del Náinari, con argumentos de que no encaja con el entorno, no se usa o tiene fallas mecánicas, es como decir que el Parque Infantil y canchas deportivas tampoco encajan, opinó Heliodoro Montoya Navarro.
Arquitecto de profesión y dirigente de organizaciones sociales, dijo que esa construcción es un elemento recreativo de la ciudad, un patrimonio de todos los cajemenses y no de una persona en particular que llegó para gobernar por un tiempo determinado.
Estructuras como el estadio de beisbol o la Laguna del Náinari lo iniciaron personas que pensaron en todos y la tirolesa es una estructura más y no tiene beneficios quitarla porque se va a vender por kilos depreciados y no debe ser así, lo que piensa el Alcalde debe ser replanteado, opinó.
La parte sustantiva de los problemas de Cajeme estriba en la necesidad de crear oportunidades y no es a través de quitar cosas como se logran los beneficios, argumentó.
Se trata, dijo, de una estructura creada para mejorar la salud física y mental de los ciudadanos y no se debe quitar.
Se puede recurrir a los ingenieros para mejorar la parte estructural, propuso, pues en equipamiento urbano está la visión de los arquitectos y la sociedad civil puede administrarla en su manejo y ver qué beneficios pueden obtenerse y también para el cuidado de esa estructura.
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“Entiendo las razones por las que muchas veces las personas deciden mejor abortar algo, pero eso lo único que demuestra es la incapacidad de enfrentar riesgos y problemas… tenemos que aprender a resolverlos y no tener miedo de enfrentarlos, si no, vamos a quitar todo lo que emprendamos”, expuso.
En edificios y en estructuras elevadas, como el puente Golden Gate, la Torre Eiffel o el metro de la CDMX han pasado cosas y situaciones no agradables, actos de gente que toma decisiones equivocadas, precisó, y no por esas razones se van a tumbar o quitar.
Sugirió que el alcalde debe pedir ayuda a los ciudadanos porque si cuesta controlar y mantener ese tipo de actividades, pero habrá alguna organización social que pueda hacerse cargo y los beneficios compartirlos en actividades altruistas que desarrollan otras ONG.
Se debe poner más cuidado a las personas, a todos los ciudadanos, porque cuando alguien se enferma como familia, amigo o ciudadano hay que tratar de atenderlo en la medida de lo posible y tomar advertencia de que hoy en día todos vive bajo mucha presión.