Aunque hubo expectativas de una reactivación de la industria textil en Cajeme, el complejo panorama internacional frenó la llegada de inversionistas que reactiven las plantas de Villa Bonita para dar empleo a un promedio de seis mil personas, afirmó Antonio Valdez Villanueva.
El Secretario General del Sindicato de Trabajadores de la Industria Textil, recordó que Cajeme cuenta con mano de obra altamente capacitada e infraestructura lista, pero las tensiones globales y las políticas de Estados Unidos dificultan la atracción de capital por temas arancelarios y conflictos bélicos.
"Es mucho muy complicado, la situación internacional, todos sabemos lo que está pasando en el mundo y sobre todo en Estados Unidos que es el mercado fuerte de textiles".
El líder sindical lamentó que las naves industriales de Villa Bonita permanezcan ociosas pese a contar con el equipamiento necesario para operar y reactivar la economía local.

Antonio Valdez Villanueva, Secretario General del Sindicato de la Industria Textil.
IMPACTO ECONÓMICO Y SOCIAL DE LA INDUSTRIA TEXTIL EN CAJEME
"Sería muy complicado, ahí están las plantas solas con todo el equipamiento, pero no hay inversión, no hay quien venga e invierta. ¿Por qué? Precisamente por el mercado mundial".
Las alas industriales tienen capacidad conjunta para un aproximado de seis mil personas, pero no se limitaría únicamente a los trabajadores, ya que la derrama económica llegaría a sus familias, comercios y servicios de la localidad.
"Estamos hablando de seis mil gentes, pero si lo multiplicas familiarmente, digamos, por cuatro: ya son 24 mil gentes que dependieron de ahí, dependieron de la industria textil y esos empleos le están haciendo falta a Obregón", mencionó.
Aun así, se mantuvo optimista frente a la situación y sigue a la espera de una reactivación del sector derivado a las gestiones conjuntas de los gobiernos municipal y estatal.




