Oscar Ariel Ramos: una vida entera donando sangre y esperanza en Ciudad Obregón

Este 14 de junio se conmemora el Día Mundial del Donante de Sangre para reconocer a quienes salvan vidas de manera altruista

"El miedo a la aguja existe, pero es mayor la tragedia de necesitar sangre y no tenerla", afirmó.
"El miedo a la aguja existe, pero es mayor la tragedia de necesitar sangre y no tenerla", afirmó.

Cada 14 de junio, la Asamblea Mundial de la Salud, el máximo órgano de decisión de la Organización Mundial de la Salud, recuerda al mundo la importancia de un acto silencioso pero vital: la donación de sangre. Esta fecha se ha convertido en un homenaje global a millones de personas que, con su voluntad solidaria, regalan vida sin esperar nada a cambio.

En Ciudad Obregón, ese espíritu tiene un rostro cercano. Oscar Ariel Ramos Chan ha dedicado gran parte de su vida a la donación de sangre, un compromiso que nació a los 18 años, cuando ayudó primero a su padre por una necesidad médica y después continuó con familiares, vecinos y amigos. Hoy tiene 57 años y, con el tiempo, su comprensión del impacto de la donación altruista transformó su vida.

Este viernes, Oscar participó en una caminata organizada por el Instituto Mexicano del Seguro Social, a través de la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE), vestido como Superman, símbolo del mensaje que busca transmitir: todos podemos ser héroes al donar sangre y salvar vidas.

UN HOMENAJE QUE NACE DE LA VIDA

Oscar recuerda haber donado durante décadas, incluso en momentos críticos como el año 2017 cuando donó plaquetas más de 12 veces seguidas para apoyar a pacientes con rickettsia y leucemia infantil. También impulsó donaciones fuera del hospital, como la realizada en el Itson Náinari en 2015, abriendo camino a nuevas formas de conciencia social.

Su experiencia incluye decenas de donaciones, incluyendo ciclos intensivos de plaquetas con descansos programados, siempre con la convicción de ayudar a quienes más lo necesitan. Para él, donar no es solo un acto médico, sino una responsabilidad moral y una forma de vida basada en la disciplina, el ejercicio y el cuidado personal.

DONAR SANGRE: UN ACTO QUE SALVA HASTA CUATRO VIDAS

"El miedo a la aguja existe, pero es mayor la tragedia de necesitar sangre y no tenerla", es una de las reflexiones que deja su experiencia. Oscar insiste en que cada unidad de sangre puede salvar hasta cuatro vidas, ya que sus componentes pueden separarse y utilizarse en distintos pacientes.

También destaca una realidad constante: los bancos de sangre nunca tienen excedentes. "No es como el dinero en el banco; la sangre siempre se necesita", es el mensaje que comparte en sus pláticas de concientización.

Su llamado es claro y emotivo: si cada persona mayor de 18 años donara al menos una vez al año, muchas cirugías y tratamientos no se cancelarían por falta de unidades disponibles. En su voz, la donación no solo es un acto solidario, sino una cadena de vida que depende de todos.


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