De cara al inicio de negociaciones del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá (T-MEC) el próximo 1 de julio, México llega con una ventaja relativa en comparación con otros socios comerciales del vecino país del norte, indica un estudio del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), en colaboración con la Fundación Friedrich Naumann (FNF), el cual analiza la posición comercial de México frente al giro proteccionista de la política arancelaria estadounidense y los posibles desenlaces de la revisión sexenal del tratado.
En la investigación se muestra que, en el entorno comercial más proteccionista que ha vivido Estados Unidos en décadas, el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ha demostrado ser el único tratado de esta naturaleza que ha preservado su valor relativo.
El análisis dice que, mientras Washington impuso aranceles de hasta 50 por ciento a sus principales socios, las exportaciones mexicanas que cumplen reglas de origen han conservado su acceso preferencial al mercado estadounidense.
Y como resultado de ello, en abril de 2026 México se consolidó como el primer proveedor de importaciones de Estados Unidos, con una participación de 16.9 por ciento del total, por encima de la Unión Europea que mantiene un 16.3 por ciento, Canadá con el 11.7 por ciento y China 6.6 por ciento.
E indica que esto es posible gracias a que su tasa arancelaria implícita, la cual es de apenas 3.6 por ciento, está entre las más bajas de los grandes socios comerciales de ese país, frente al 7.4 por ciento de la Unión Europea, el 8.6 por ciento de Alemania y el 21.0 por ciento de China.
Estos resultados reflejan el punto de partida de México de cara a la revisión formal del T-MEC, cuyo plazo está estipulado para el 1 de julio de 2026 conforme al artículo 34.7 del tratado, señala.
El estudio establece que el escenario más factible de ocurrir, dadas las condiciones actuales, es una revisión prolongada hasta 2027, con incertidumbre elevada sobre los términos de renovación del tratado, pero con las preferencias arancelarias vigentes durante el proceso de negociación, lo que no significa que el T-MEC está en riesgo de desaparecer, sino que las condiciones bajo las cuales México competirá dentro de la región durante la próxima década se definirán en el actual este proceso.





