La operatividad de la Cruz Roja en Ciudad Obregón no solo depende de su equipo técnico y humano, sino de un recurso financiero que se ve presionado por la falta de cultura en el uso de los servicios de emergencia. Aunque la Benemérita Institución mantiene una capacidad de respuesta robusta, cada salida innecesaria representa un gasto significativo que podría optimizarse con una sociedad más informada.
INFRAESTRUCTURA Y CAPACIDAD OPERATIVA
Actualmente, la Delegación de Cruz Roja en Cajeme cuenta con 9 ambulancias y un vehículo de rescate, sumando un total de 10 unidades para la atención del municipio. Este equipo es operado por cerca de 70 paramédicos, integrados por personal remunerado y voluntarios, todos certificados como Técnicos en Urgencias Médicas y Operadores de Vehículos de Emergencia.
"Este personal es suficiente para atender todos los llamados de emergencia que se registran diariamente, los cuales promedian 35 servicios por jornada, aunque en días de alta demanda se han alcanzado hasta 55 salidas en 24 horas", mencionó Alejandro Borbón Sandoval, coordinador de Socorros.
EL COSTO DE CADA EMERGENCIA
Uno de los puntos más críticos revelados por la coordinación de Socorros es el costo operativo por servicio. Movilizar una ambulancia dentro de la ciudad tiene un costo promedio que oscila entre los 1,000 y 1,600 pesos.
Este monto no solo cubre el combustible, sino que también incluye el material de curación utilizado, el desgaste del vehículo y el recurso humano especializado. Ante este escenario, la activación de una unidad por situaciones que no son emergencias reales impacta directamente en las finanzas de la institución.
URGE CONCIENTIZAR A LA POBLACIÓN.
Borbón Sandoval señaló que persiste una mala práctica en la que los ciudadanos solicitan ambulancias para casos que no lo ameritan. Entre los ejemplos más comunes destacan crisis de ansiedad o conversivas, ya que se trata de pacientes con síntomas alarmantes que parecen estar inconscientes, pero cuya condición no representa un riesgo vital inmediato.
Otro caso recurrente se refiere a los cuidados de pacientes crónicos, pues con frecuencia de reciben solicitudes para realizar procedimientos domésticos como la aspiración de secreciones, cuidados que deben ser manejados por los familiares en el hogar.
"Todavía tenemos mucho por hacer en cuanto a la cultura de concientización, de cuando en realidad se tiene que hacer un llamado", explicó Borbón Sandoval, subrayando que es vital aprender a diferenciar entre una urgencia, una emergencia y un paciente que no ocupa traslado.
LA HERRAMIENTA PREVENTIVA
Para mitigar esta problemática, el titular de Cruz Roja enfatizó la importancia de que la sociedad se prepare en primeros auxilios, con el objetivo de identificar cuándo es estrictamente necesario llamar a la ambulancia y saber qué cuidados brindar mientras la unidad llega al lugar.
Para fomentar esta cultura, la delegación ofrece cursos de capacitación para la población civil una vez al mes, permitiendo también la organización de fechas especiales para grupos interesados en adquirir estos conocimientos vitales.

