Así como en Hermosillo se pudo, también en Cajeme se puede hacer que la participación ciudadana sea una realidad, y que sean los mismos ciudadanos y no el presidente municipal ni los funcionarios, quienes decidan el tipo de obras que quieren para su barrio, colonia o comunidad, manifestó el alcalde de Hermosillo Antonio "Toño" Astiazarán, ante integrantes de los comités vecinales reunidos en la cancha de la colonia Luis Echeverría de Ciudad Obregón.
Y es que –dijo—los problemas de los municipios no tienen partido ni ideología política, por lo que la ciudadanía debe unirse por las causas que le duelen; de esa manera se puede lograr que también Cajeme se convierta, así como la capital de Sonora, en una de las localidades mejor evaluadas del país por tener mejores servicios públicos, más plazas y parques rehabilitados, entre otros factores que dan mayor sensación de bienestar.
Invitado por la organización Sonora con Todo, comentó que, en Hermosillo, las obras públicas a realizar "no las decidió el Toño" sino la ciudadanía, a través del programa Creces, que fomenta la participación de la población mediante la votación en urnas electrónicas. Al principio votaron poco más de 25 mil personas, pero en la última ocasión se logró que participaran 72 mil votantes; hoy existen 550 comités Creces y con él se han rehabilitado 264 espacios, afirmó.
Recordó que anteriormente había un programa federal para mejorar la seguridad publica denominado Fortaseg, el cual fue desaparecido por el gobierno actual; sin embargo, con mucho ahorro se logró pasar de las 70 patrullas con las que se contaba al llegar él al gobierno de Hermosillo, a 350 en la actualidad, totalmente eléctricas y que se cargan con energía solar; antes la patrulla llegaba a los llamados en 40 minutos, hoy llegan en cinco y la percepción de inseguridad ha bajado grandemente.
Y el programa que ha terminado por contribuir a que Hermosillo haya bajado en un 90 por ciento la inseguridad se llama Camina Segura, con su vertiente Senderos Seguros, consistente en espacios bien iluminados, con wifi e incluso, botones de pánico integrados, con los que las mujeres (y la población en general) pueden caminar sin miedo por plazas, parques y banquetas en general, agregó.

