El hermano del Padre Ismael informó que el sacerdote se encuentra en una condición de salud crítica, en la que, según sus propias palabras "está esperando su momento". Sin revelar detalles médicos, explicó que el religioso ha asumido con serenidad esta etapa y ha pedido a la comunidad que no oren por su recuperación, sino por su encuentro con el Padre.
De acuerdo con el familiar, el sacerdote expresó: "Estoy esperando que mi cuerpo sea separado de mi alma", reflejando la paz con la que enfrenta su situación actual. Señaló que, aunque su estado es delicado, permanece consciente y ha permitido que personas cercanas acudan a despedirse.
PERMITEN VISITAS BAJO MEDIDAS ESPECÍFICAS
El Padre Ismael ha aceptado recibir visitas breves, de unos cuantos minutos, debido a su estado de salud. Las personas que acuden lo hacen como una forma de despedida, algunas llevando prendas u objetos simbólicos, incluso con la esperanza de encontrar consuelo o sanación espiritual.
Para mantener condiciones adecuadas, se han establecido indicaciones claras: no usar perfumes o aromas fuertes, portar cubrebocas, mantener los teléfonos en modo vibrador o apagados, y respetar los horarios de visita, que van de 9:00 de la mañana a 6:00 de la tarde.
UNA VIDA MARCADA POR LA CERCANÍA CON LA GENTE
El hermano destacó que el Padre Ismael ha sido siempre una figura cercana a la comunidad. Recordó que prefería trasladarse en transporte público en lugar de vehículos particulares, ya que esto le permitía convivir directamente con las personas.
Asimismo, subrayó que el sacerdote portaba siempre su sotana, como una forma de identidad y compromiso con su vocación. A lo largo de su vida, visitó enfermos, acompañó a familias y mantuvo un contacto constante con quienes lo rodeaban.
Desde su infancia, añadió, mostró una profunda conexión espiritual que se mantuvo hasta estos momentos, incluso ahora que enfrenta la etapa final de su vida con la misma fe que lo caracterizó.
El testimonio de su hermano y las visitas constantes reflejan el impacto que el Padre Ismael ha tenido en su comunidad, que hoy lo acompaña en silencio y respeto durante este proceso.
En medio de este momento, familiares y fieles continúan acompañándolo con respeto y recogimiento, reconociendo la huella que dejó en la comunidad. Su petición de orar por su encuentro con Dios ha sido recibida como un acto de fe profunda, mientras quienes lo estiman se preparan para despedirlo en paz.




