A cinco años de la desaparición de Bianca Anahí, enfermera del Instituto Mexicano del Seguro Social y Aderly Mendoza Armendáriz, su madre continúa aferrada a la esperanza de reencontrarse con ellas, pese al dolor y la incertidumbre que han marcado su vida desde entonces.
Las jóvenes desaparecieron tras salir de un restaurante ubicado al sur de Ciudad Obregón, en el municipio de Cajeme. Desde ese momento, su paradero sigue siendo desconocido, manteniendo a su familia en una constante búsqueda.
A lo largo de estos cinco años, la madre de las jóvenes ha enfrentado una lucha emocional constante, describiendo su ausencia como una herida que no ha logrado sanar. "Ha sido un tiempo largo y doloroso", expresó, al compartir el sentir que la ha acompañado desde la desaparición de sus hijas.

Pese a la desesperación, aseguró que no pierde la fe y que todos los días mantiene viva la esperanza de volver a verlas. Su mensaje refleja fortaleza, pero también el profundo vacío que ha dejado su ausencia.
Asimismo, manifestó su confianza en que se hará justicia, al señalar que quienes resulten responsables deberán enfrentar las consecuencias de sus actos.
A cinco años de distancia, el caso continúa sin resolverse, sin que hasta el momento se tengan avances que permitan esclarecer lo ocurrido. Sin embargo, el amor de su madre permanece intacto y se convierte en el motor que la impulsa a no rendirse en la búsqueda de Bianca y Aderly.




