A pesar de lo que se afirma en el marco del Plan de Justicia Mayo, realmente no hay terrenos nacionales que ofrecer a los indígenas, afirmó el ingeniero Emilio Borbón Willis, asesor de gobernadores étnicos y especialistas en hidráulica.
Explicó que el citado Plan fue iniciado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, consciente de los despojos de tierras a la etnia, áreas que estaban ocupadas por los nativos a la llegada de los españoles al noroeste.
"Y en los siguientes 500 años, las naciones locales que forman las 65 etnias del país fueron despojados de sus territorios ancestrales, pese a que algunos tenían documentos reales firmados por las cortes españolas", señaló.
"Irónicamente, el gobierno mexicano, con las medidas postrevolucionarias y la formación de ejidos, vino a afectar en gran medida a las comunidades indígenas", indicó.
Así, actualmente, en los municipios que integran la Nación Yoreme Mayo no existen terrenos nacionales que ofrecerles. Incluso, aunque los encuentren, sería improcedente y no conveniente otorgárselos a los indígenas, agregó.
Borbón Willis explicó que sería inviable la entrega de esos terrenos porque el sur de Sonora tiene un régimen pluviométrico que es incapaz de mantener cultivos con vistas a tener ganancias, ya que se requieren, mínimo, 800 milímetros para satisfacer las demandas de las siembras regionales.
"Además, los terrenos, aunque la autoridad agraria los identificara como nacionales, en realidad todas las áreas están ocupadas y a grandes distancias del lugar de origen de los indígenas, ya que muchas están en el municipio de Álamos", añadió.
Por ello, propuso que, al igual que como el Gobierno compró para los yaquis una superficie de 35 mil hectáreas, se adquiera para los mayos una de 10 mil, ya localizada, con el fin de otorgarle una pequeña parcela de 5 hectáreas, que sea de riego.
"Esto sería un real patrimonio, no una estafa con el terreno nacional de temporal, que le será de más perjuicio que beneficio", aseguró.




