El calendario marca una fecha que para millones de personas en el mundo es sinónimo de superstición y malos presagios: viernes 13. Aunque en México y otros países hispanohablantes la tradición popular señala al martes 13 como el día de la mala fortuna, la influencia cultural anglosajona ha posicionado esta jornada como una de las más temidas del año.
Más allá de mitos urbanos, el fenómeno tiene raíces históricas, religiosas y psicológicas que han construido, con el paso de los siglos, una narrativa colectiva en torno al infortunio.
¿DE DÓNDE NACE EL PÁNICO COLECTIVO?
El miedo al viernes 13 no surgió en el cine, sino en antiguas leyendas. En la mitología nórdica, se cuenta que el dios Loki apareció como el invitado número trece en un banquete en el Valhalla, provocando la muerte de Balder y desatando el caos.
En la tradición cristiana, la Última Cena reunió a 13 comensales, entre ellos Judas Iscariote, quien traicionó a Jesús antes de su crucifixión, que según la creencia ocurrió un viernes. Desde entonces, el número 13 quedó asociado con la desgracia.
La historia también ha abonado al temor. El viernes 13 de octubre de 1307, el rey Felipe IV de Francia ordenó la detención masiva de los Caballeros Templarios, un hecho que alimentó la leyenda negra en torno a la fecha. Más recientemente, tragedias como el naufragio del Costa Concordia en 2012 o los devastadores incendios del "Viernes Negro" en Australia en 1939 reforzaron la carga simbólica del día.
¿QUÉ NO DEBES HACER HOY PARA EVITAR LA MALA SUERTE?
Aunque no existe evidencia científica que respalde estas creencias, la tradición popular recomienda evitar ciertas acciones para "esquivar" la mala suerte:
- Levantarte con el pie izquierdo. Se dice que iniciar el día con el pie derecho garantiza equilibrio.
- Colocar zapatos nuevos sobre la mesa. Esta práctica se asocia con desgracias familiares.
- Derramar sal. Si ocurre, la creencia indica lanzar una pizca sobre el hombro izquierdo para neutralizar el mal augurio.
- Abrir un paraguas dentro de casa. Es considerado una invitación directa al infortunio doméstico.
- Dejar un mantel blanco puesto por la noche. Culturalmente se relaciona con un sudario.
- Cortar ambos extremos de una barra de pan. Según la tradición, por ahí "escapa" la buena suerte del hogar.
Al final, expertos en psicología señalan que el verdadero riesgo del viernes 13 radica en la sugestión: cuando se cree firmemente en la mala suerte, cualquier contratiempo parece confirmarla. Sea mito o coincidencia, la fecha nos recuerda el poder que tienen las creencias en la vida cotidiana.




