Un empleado de aplicación vivió momentos de tensión en Tlalnepantla de Baz, Estado de México, luego de que una bolsa de regalo que transportaba en su motocicleta explotara antes de llegar a su destino.
El repartidor, identificado en redes sociales como Bimo Biker, había aceptado mediante una aplicación un servicio que originalmente correspondía al traslado de un pasajero, el paquete estaba acompañado de un ramo de flores y, de acuerdo con el testimonio del trabajador, en su interior había varias cajas cuyo contenido no revisó a detalle.
Sin embargo, al llegar al punto de recogida, el usuario le informó que no realizaría el viaje y le pidió transportar una bolsa de regalo hacia otro domicilio, el trabajador recibió el paquete junto con un arreglo floral y decidió llevarlo consigo.
"No lo revisé bien, solo vi que eran unas cajas y el chico las tapó al colocar las flores encima", relató.
EL PAQUETE EXPLOTÓ DURANTE EL TRAYECTO
De acuerdo con su versión, mientras avanzaba en motocicleta las espinas de las flores comenzaron a incomodarlo, por lo que decidió detenerse para acomodar el paquete y sus pertenencias.
Fue entonces cuando colocó la bolsa sobre el asiento de la motocicleta, segundos después, el contenido explotó a muy corta distancia de sus manos y rostro, el estallido quedó registrado en parte del material que el propio trabajador compartió posteriormente.
Tras la detonación, el repartidor mostró los restos del empaque, las flores y un pequeño objeto negro con un cable, cuyo funcionamiento dijo desconocer.
GIRO EN EL CASO
A través de una actualización en sus redes sociales, Bimo Biker confirmó que el paquete con flores que explotó en sus manos no se trataba de un ataque dirigido ni de un intento de homicidio, sino de un artículo defectuoso diseñado para una fiesta de revelación de género.
El motociclista compartió que los encargados del negocio que elabora este tipo de obsequios sorpresa se pusieron en contacto con él para aclarar la situación y asumir la responsabilidad del incidente.
UN ERROR DE FABRICACIÓN, NO UN ATENTADO
De acuerdo con las explicaciones brindadas por la empresa, el estallido fue el resultado de una negligencia en el taller de producción. "El detalle fue que pusieron a alguien que no tenía la experiencia y no lo hizo bien", explicó el afectado.
Los fabricantes detallaron que los empleados cometieron un error técnico al colocar un artefacto de pirotecnia o detonación más grande de lo estipulado para las dimensiones del paquete y omitieron agregar el polvo de color tradicional que acompaña a estos espectáculos.
Además, se aclaró que el envío no iba dirigido a una mujer como se especuló en un principio, sino a un joven, y que la entrega formaba parte de una dinámica de celebración familiar que terminó fuera de control.

