El santoral de hoy, 5 de octubre, recuerda a santa Faustina Kowalska, reconocida como ""Apóstol de la Divina Misericordia". Nacida como Helena Kowalska en 1905, en Lodz, Polonia, fue la tercera de ocho hermanos. Desde niña mostró una profunda fe y ayudó a su familia en las labores del hogar. Debido a las dificultades económicas, solamente pudo estudiar algunos años y posteriormente comenzó a trabajar como empleada doméstica.
Desde los 15 años sintió el deseo de convertirse en religiosa. Después de enfrentar la oposición de sus padres y varias dificultades para ser aceptada en una comunidad, finalmente ingresó a la congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Misericordia, donde adoptó el nombre de Faustina.
EL MENSAJE DE LA DIVINA MISERICORDIA
Durante su vida religiosa, Faustina relató numerosas experiencias místicas y visiones de Jesús. Según sus escritos, recibió el encargo de transmitir al mundo un mensaje centrado en la misericordia y el amor de Dios.
De estas experiencias surgió la conocida imagen de la Divina Misericordia, en la que aparece Jesús con rayos blancos y rojos que salen de su corazón, acompañada de la frase "Jesús, en vos confío".
También dejó registrada la Coronilla de la Divina Misericordia y sus experiencias espirituales en su Diario: La Divina Misericordia en mi alma.
Santa Faustina murió el 5 de octubre de 1938, a los 33 años. Fue canonizada en el año 2000 por el papa Juan Pablo II, quien instituyó además el Domingo de la Divina Misericordia, celebrado el segundo domingo de Pascua.
Por su legado espiritual, cada 5 de octubre la Iglesia recuerda a Santa Faustina como una figura vinculada al mensaje de confianza, esperanza y misericordia.

