Este 4 de junio, el santoral de la Iglesia Católica recuerda a San Francisco Caracciolo, reconocido como patrono de los chefs y cocineros por su ejemplo de humildad, entrega y ayuda a los más necesitados.
Nacido en 1563 en el Reino de Nápoles bajo el nombre de Ascanio Caracciolo, pertenecía a una familia noble. Su vida cambió radicalmente cuando, a los 22 años, enfermó gravemente de lepra y recibió un diagnóstico poco alentador por parte de los médicos.
Durante ese periodo hizo una promesa: si recuperaba la salud, dedicaría su existencia al servicio religioso. Tras sanar de manera inesperada, abandonó los privilegios de su posición social e ingresó al sacerdocio, adoptando el nombre de Francisco en honor a San Francisco de Asís.
Ya como sacerdote, participó activamente en la atención de enfermos y personas privadas de la libertad. Más adelante, cofundó la Orden de los Clérigos Regulares Menores, congregación enfocada en la asistencia a los pobres, la adoración permanente al Santísimo Sacramento y la práctica de la pobreza.

¿POR QUÉ ES RECONOCIDO COMO PATRONO DE LOS CHEFS Y COCINEROS?
La tradición católica lo reconoce como patrono de los chefs y cocineros debido a la importancia espiritual que otorgaba a la preparación de los alimentos. Consideraba la cocina una forma de servicio y oración, especialmente cuando elaboraba pan y comida para quienes más lo necesitaban.
San Francisco Caracciolo falleció en 1608 a los 44 años. Fue canonizado en 1807 y continúa siendo recordado por su mensaje de amor, misericordia y dedicación al prójimo.
OTROS SANTOS DEL 4 DE JUNIO
Además de esta conmemoración, el santoral del 4 de junio incluye a Santa Noemí, Santa Ruth, el Beato Felipe Smaldone, San Gualtero de Servigliano, los Santos Nicolás y Trano, y San Quirino de Sisak.





