Santoral de hoy, 27 de febrero: San Gabriel de la Dolorosa, santo protector de la juventud

De joven mundano a religioso pasionista, su historia de entrega y fe sigue inspirando a nuevas generaciones

Cada 27 de febrero se conmemora a San Gabriel de la Dolorosa, joven religioso pasionista italiano que murió en 1862 a los 23 años.
Cada 27 de febrero se conmemora a San Gabriel de la Dolorosa, joven religioso pasionista italiano que murió en 1862 a los 23 años.

Cada 27 de febrero la Iglesia recuerda a San Gabriel de la Dolorosa, también llamado Gabriel de la Virgen de los Dolores, religioso pasionista italiano fallecido en 1862 a los 23 años. Junto a San Luis Gonzaga es reconocido como Patrono de la Juventud, un título que resume el impacto espiritual que su breve vida dejó en generaciones enteras.

FORMACIÓN DE SAN GABRIEL DE LA DOLOROSA

Su nombre de nacimiento fue Francisco Possenti. Nació el 1 de marzo de 1838 en Asís, ciudad marcada por la figura de San Francisco. Sus padres lo llamaron Francesco precisamente en honor al santo. Fue bautizado en la misma pila donde recibieron el sacramento San Francisco y Santa Clara.

Durante la infancia y primera juventud fue un estudiante destacado. Se formó con los Hermanos de las Escuelas Cristianas y posteriormente con los jesuitas, donde cursó el liceo clásico. Tenía carisma, liderazgo y una personalidad atractiva. Sin embargo, como muchos jóvenes acomodados de su tiempo, se dejó seducir por la elegancia, el teatro, las novelas románticas y el baile. Nada parecía indicar que aquel muchacho aficionado a la moda terminaría abrazando la vida religiosa.

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San Gabriel de la Dolorosa. Foto:AciPrensa.

Aunque cumplía con la misa dominical y conservaba una sincera devoción a la Virgen María —especialmente bajo la advocación de Nuestra Señora de los Dolores— su vida espiritual convivía con la superficialidad propia de la edad. En su habitación guardaba una imagen de la Piedad de Miguel Ángel, ante la cual solía detenerse en silencio.

La inquietud vocacional apareció por primera vez a los 17 años, cuando una grave enfermedad lo llevó a prometer que se consagraría a Dios si sanaba. Recuperó la salud, pero postergó la decisión. Más adelante, otra enfermedad y hasta un accidente de caza que pudo costarle la vida lo confrontaron nuevamente con la fragilidad humana. Aquellos episodios removieron su interior y lo llevaron a replantear el rumbo de su existencia.

LEGADO ESPIRITUAL DE SAN GABRIEL

El momento decisivo llegó el 22 de agosto de 1856, durante una procesión mariana en Spoleto. Frente a la imagen venerada como la "Santa Icone", Francisco sintió en su corazón un llamado claro a dejar el mundo y abrazar la vida religiosa. Pese a la oposición inicial de su padre y al dolor de terminar su relación sentimental, ingresó al noviciado pasionista.

Al recibir el hábito, adoptó el nombre de Gabriel de la Virgen Dolorosa. Desde entonces, su alegría fue evidente. Llegó a escribir que el gozo que experimentaba dentro del convento era indescriptible. Profesó sus votos en 1857 y comenzó un camino de entrega marcado por pequeños gestos concretos: cultivaba flores para el altar y luchaba con firmeza contra sus antiguos apegos y su temperamento impetuoso.

Destinado al convento pasionista de Isola del Gran Sasso, su salud empezó a deteriorarse rápidamente. La tuberculosis avanzó sin que él perdiera la serenidad. A los 23 años, consciente de la cercanía de la muerte, pidió confesarse. El 27 de febrero de 1862, tras encomendarse a la Virgen con confianza filial, entregó su alma a Dios pronunciando una oración final que reflejaba toda su espiritualidad: "Jesús, José y María, expire en paz, con vosotros, el alma mía".

Ofelia Fierros
Ofelia Fierros

Coeditora web. Desde 2014 me he desarrollado como correctora en el área impresa y redactora en el área digital de Diario del Yaqui.