Este 21 de julio, el santoral de la Iglesia Católica celebra a San Daniel, uno de los profetas más importantes del Antiguo Testamento, reconocido por su firmeza en la fe y por el relato bíblico en el que fue protegido por Dios tras ser arrojado a un foso de leones.
La vida de San Daniel es considerada un ejemplo de confianza y fidelidad a Dios, ya que, pese a enfrentar persecuciones y amenazas de muerte, nunca renunció a sus creencias religiosas.
DE JERUSALÉN A LA CORTE DE BABILONIA
Daniel nació en una familia acomodada de Jerusalén, pero su vida cambió cuando fue llevado cautivo a Babilonia por las tropas del rey Nabucodonosor alrededor del año 617 a.C. Junto con otros jóvenes de la nobleza de Judá, recibió formación para desempeñar funciones dentro de la corte real.
Durante ese periodo, Daniel y sus compañeros Sadrac, Mesac y Abednego se negaron a abandonar su fe. Su conducta y sabiduría llamaron la atención del monarca, quien llegó a considerarlo mucho más sabio que el resto de sus consejeros.
EL PROFETA QUE INTERPRETABA SUEÑOS
San Daniel alcanzó notoriedad por interpretar sueños y visiones con la ayuda de Dios. Uno de los episodios más conocidos ocurrió durante el reinado de Belsasar, cuando apareció una misteriosa inscripción en la pared del palacio.
Daniel explicó que aquel mensaje anunciaba el fin del Imperio Babilónico, profecía que, de acuerdo con el relato bíblico, se cumplió esa misma noche con la conquista de Babilonia por el Imperio Medopersa.
EL MILAGRO DEL FOSO DE LOS LEONES
Tras el cambio de gobierno, Daniel continuó ocupando un cargo importante gracias a su honestidad. Sin embargo, la envidia de otros funcionarios provocó que fuera acusado y condenado a pasar la noche en un foso lleno de leones por orden del rey Darío.
La tradición bíblica señala que Dios envió un ángel para cerrar la boca de los animales, permitiendo que Daniel saliera ileso al amanecer. Este acontecimiento convirtió al profeta en un símbolo de fe, esperanza y protección divina.
UN LEGADO QUE PERMANECE
En sus últimos años, Daniel recibió nuevas visiones proféticas relacionadas con el futuro y el fin de los tiempos. Además, un ángel lo llamó un "hombre muy valioso", reconocimiento que ha fortalecido su figura dentro de la tradición cristiana como uno de los grandes profetas del Antiguo Testamento.
Santos que también se celebran el 21 de julio
ADEMÁS DE SAN DANIEL, EL SANTORAL CATÓLICO RECUERDA ESTE DÍA A:
San Arbogasto de Estrasburgo.
San Lorenzo de Brindisi.
Santa Práxedes de Roma.
Beato Francisco María de la Cruz, fundador de la Sociedad del Divino Salvador





