Cada 20 de mayo, el santoral de la Iglesia Católica conmemora en el santoral a San Bernardino de Siena, reconocido como uno de los predicadores más influyentes de su época y patrono de los medios de comunicación, la publicidad y las relaciones públicas.
La figura de San Bernardino ha trascendido durante siglos gracias a su labor evangelizadora y a su capacidad para transmitir el mensaje cristiano a través de sermones que marcaron a generaciones enteras. Por ello, es considerado protector de quienes trabajan en la comunicación, el periodismo, la difusión de mensajes y la publicidad.
Además de su patronazgo sobre los medios de comunicación y los publicistas, San Bernardino también es invocado por fieles que enfrentan problemas de ronquera, enfermedades respiratorias y por personas que buscan apoyo espiritual para superar la adicción al juego.
Uno de los aspectos más importantes de su legado fue la difusión de la devoción al Santísimo Nombre de Jesús. El santo popularizó el símbolo "IHS", correspondiente a las primeras letras del nombre de Jesús en griego, convirtiéndolo en un emblema de fe y adoración dentro de la Iglesia Católica.
San Bernardino nació en Italia y quedó huérfano desde temprana edad, siendo criado por una tía que fortaleció su formación religiosa. Desde niño mostró inclinación por la vida espiritual y posteriormente ingresó a la Orden Franciscana, donde destacó rápidamente por su talento como predicador.
A pesar de haber sido llamado en varias ocasiones para convertirse en obispo, siempre rechazó el cargo para continuar dedicado a la predicación. Falleció en 1444 y fue canonizado apenas seis años después por el Papa Nicolás V, en uno de los procesos de canonización más rápidos registrados por la Iglesia.
Actualmente, su imagen continúa siendo venerada en distintas regiones de Italia y en ciudades como San Bernardino, California, donde su legado religioso permanece vigente entre las comunidades católicas.




