Santoral de hoy, 18 de junio: ¿quién fue San Gregorio Barbarigo, el obispo que promovió la lectura espiritual?

Su legado destaca por impulsar la educación, fortalecer seminarios y difundir valores cristianos mediante libros y formación

San Gregorio Barbarigo dedicó su vida a la educación, la formación del clero y la difusión de la fe, dejando un legado que perdura en la Iglesia Católica hasta nuestros días. Foto generada por IA.
San Gregorio Barbarigo dedicó su vida a la educación, la formación del clero y la difusión de la fe, dejando un legado que perdura en la Iglesia Católica hasta nuestros días. Foto generada por IA.

Cada 18 de junio, la Iglesia Católica recuerda a San Gregorio Barbarigo, obispo y cardenal italiano del siglo XVII reconocido por su profunda vocación pastoral, su destacada formación académica y su impulso a la educación y la lectura espiritual como herramientas para fortalecer la fe.

Nacido el 16 de septiembre de 1625 en la República de Venecia, Gregorio Giovanni Gasparo Barbarigo creció en el seno de una familia distinguida y recibió una sólida formación religiosa y profesional. A los 20 años participó en el histórico Congreso de Münster, donde se firmó el Tratado de Westfalia que puso fin a la Guerra de los Treinta Años.

Durante esa misión conoció al nuncio apostólico Fabio Chigi, quien se convirtió en su guía espiritual. Años después, Chigi fue elegido Papa con el nombre de Alejandro VII y desempeñó un papel fundamental en la trayectoria eclesiástica de Barbarigo.

Ordenado sacerdote en 1655, Gregorio fue nombrado posteriormente obispo de Bérgamo y, más tarde, obispo de Padua, cargo que ocupó durante más de tres décadas. Su labor pastoral se distinguió por las constantes visitas a las comunidades, el apoyo a los más necesitados y su compromiso con la formación del clero.

Uno de los aspectos más destacados de su legado fue la promoción de la cultura católica a través de la difusión de libros y textos religiosos. Convencido de la importancia de la lectura espiritual, adquirió imprentas para publicar obras católicas y fomentar el acceso al conocimiento religioso. Solía afirmar que "para el alma son necesarias muchas lecturas y que sean muy espirituales".

Además, fortaleció los seminarios de Padua y Bérgamo, impulsó la creación de escuelas populares y catequéticas, y fundó una biblioteca y una escuela políglota que llegó a ser considerada entre las mejores de Italia.

San Gregorio Barbarigo también destacó por su espíritu caritativo. Durante una epidemia de peste en Roma colaboró activamente en la atención de los enfermos y promovió diversas iniciativas de ayuda para quienes atravesaban situaciones de necesidad.

Falleció el 15 de junio de 1697 y fue beatificado en 1761. Su canonización se realizó el 26 de mayo de 1960 por el Papa San Juan XXIII, quien lo consideraba un modelo de entrega apostólica e inspiración para su ministerio.

Hoy, la figura de San Gregorio Barbarigo sigue siendo ejemplo de servicio, educación y compromiso con la difusión de la fe a través del conocimiento y la lectura.

Ofelia Fierros
Ofelia Fierros

Coeditora web. Desde 2014 me he desarrollado como correctora en el área impresa y redactora en el área digital de Diario del Yaqui. 



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