Cada 13 de febrero, el santoral de la Iglesia católica conmemora a San Benigno, un cristiano italiano cuya vida estuvo profundamente unida al servicio y a la defensa del Evangelio en tiempos de persecución. Su figura forma parte del grupo de 140 santos representados en la majestuosa columnata de la Plaza de San Pedro, uno de los espacios más emblemáticos del Vaticano.
UN PREDICADOR INCANSABLE EN TIEMPOS DIFÍCILES
San Benigno nació en el año 303 en Todi, Italia. Desde joven destacó por su fervor y compromiso con la fe cristiana, en una época en la que profesarla implicaba un riesgo real. Su entrega llamó la atención del obispo Ponciano, quien decidió ordenarlo presbítero al reconocer en él una vocación auténtica y un fuerte espíritu misionero.
Ya como sacerdote, Benigno se dedicó a acompañar a los fieles, asistir a los más necesitados y fortalecer a quienes sufrían prisión por mantenerse firmes en sus creencias. Visitaba a los encarcelados, consolaba a los torturados y llevaba esperanza a los hogares marcados por el miedo. Su labor pastoral no solo era espiritual, sino también profundamente humana.
CAPTURA Y MARTIRIO
La valentía de Benigno no pasó desapercibida para las autoridades romanas. En medio de las persecuciones contra los cristianos, fue arrestado y sometido a tormentos con el objetivo de que renegara de su fe. Sin embargo, se mantuvo firme hasta el final.
El 13 de febrero del año 303 fue ejecutado por decapitación. Su muerte lo convirtió en mártir y en ejemplo de fidelidad inquebrantable ante la adversidad.

HUELLA ESPIRITUAL Y TRADICIÓN
Tras su fallecimiento, fue sepultado junto a un camino. Con el paso del tiempo, el lugar se convirtió en sitio de veneración y allí se levantó un monasterio benedictino en su honor. Su memoria permanece viva no solo en la liturgia, sino también en el arte sacro que adorna el corazón del Vaticano.
Una tradición popular relata que un fraile, movido por un fervor desmedido, intentó sustraer la cabeza del santo que se conservaba en un relicario de plata. Sin embargo, desorientado y sin hallar la salida del templo, terminó devolviendo la reliquia a su sitio original, hecho que muchos interpretaron como una señal de respeto hacia el mártir.
SANTOS QUE TAMBIÉN SE CELEBRAN EL 13 DE FEBRERO
Además de San Benigno, el santoral de este día incluye a:
- San Martiniano, eremita
- San Pablo Le-Van-Loc
- San Fulcrán
- San Pablo Liu Hanzou
- San Gosberto
- San Guimera
- San Esteban de Lyon
- San Esteban de Rieti
- San Cástor de Aquitania
- San Gilberto de Meaux
La conmemoración de San Benigno invita a reflexionar sobre el valor de la coherencia y la fortaleza interior. Su historia, atravesada por el sacrificio y la esperanza, continúa siendo un referente para quienes encuentran en la fe un motor de vida.




