La Iglesia Católica conmemora este miércoles a diversos santos y beatos, entre ellos Santa Hilaria de Augsburgo, San Euplio de Catania y San Aniceto de Nicomedia, quienes son recordados por su fe y testimonio durante tiempos de persecución.
La celebración del santoral reúne a hombres y mujeres reconocidos por la Iglesia Católica por su vida ejemplar, entrega espiritual y, en algunos casos, por haber enfrentado el martirio a causa de su fe.
¿QUIÉN FUE SANTA HILARIA DE AUGSBURGO?
Santa Hilaria de Augsburgo, madre de Santa Afra, es recordada como una mártir de la Iglesia Católica. Su historia se remonta a la época de las persecuciones contra los cristianos durante el gobierno del emperador Diocleciano.
De acuerdo con la tradición, en el año 303 d. C., Hilaria y su hija recibieron en Augsburgo al obispo Narciso de Gerunda y al diácono Félix, quienes las bautizaron junto con sus criadas Digna, Eunomia y Eutropia.
Tiempo después, Santa Afra fue detenida y ejecutada por profesar el cristianismo. Cuando Hilaria y sus doncellas intentaron darle sepultura, fueron capturadas y también ejecutadas.
Por ello, la Iglesia las recuerda cada 12 de agosto como mártires de la fe.
SAN EUPLIO DE CATANIA
Otro de los santos recordados este día es San Euplio de Catania, quien vivió durante las persecuciones contra los cristianos en tiempos de Diocleciano.
Fue detenido por poseer los Evangelios y, durante su interrogatorio, defendió su fe y afirmó que llevaba en su corazón las enseñanzas de Jesús.
Por su confesión cristiana, fue sometido a torturas y finalmente murió por orden del gobernador Calvisiano.
OTROS SANTOS CELEBRADOS ESTE 12 DE AGOSTO
Además de Santa Hilaria y San Euplio, el santoral de este día contempla a:
- Santa Digna de Augsburgo
- Santa Eunomia de Augsburgo
- Santa Euprepia de Augsburgo
- Santa Felicísima de Faleria
- San Focio de Nicomedia
- San Graciliano de Faleria
- San Porcaro y compañeros
- Beato Antonio Perulles Estívill
- Beato Carlos Leisner
El Martirologio Romano es el registro oficial de la Iglesia Católica que reúne los nombres de los santos y beatos reconocidos, distribuidos de acuerdo con el calendario litúrgico.
Mientras los santos son venerados por la Iglesia como ejemplos de vida cristiana, la condición de beato corresponde a una etapa dentro del proceso de canonización.




