Santoral de hoy, 10 de enero: Sor Ana de los Ángeles, intercesora de las almas del purgatorio

Cada 10 de enero se recuerda a esta religiosa dominica que hizo de la vida contemplativa un camino de servicio y amor profundo por la Iglesia

Sor Ana de los Ángeles, intercesora de las almas del purgatorio
Sor Ana de los Ángeles, intercesora de las almas del purgatorio

Cada 10 de enero, el santoral de la Iglesia Católica conmemora a la Beata Sor Ana de los Ángeles Monteagudo, una de las figuras espirituales más importantes del Perú. Religiosa de la Orden de Predicadores, su vida estuvo marcada por la oración silenciosa, la entrega total a Dios y una profunda devoción por las almas del purgatorio, a quienes consideraba parte viva de su misión espiritual.

Nacida en Arequipa a inicios del siglo XVII, Sor Ana creció en un entorno donde la fe era parte esencial de la vida cotidiana. Como era costumbre en su tiempo, fue enviada al monasterio dominico para recibir educación, experiencia que despertó en ella una vocación firme y temprana. Aunque sus padres soñaban con un matrimonio ventajoso para su hija, Ana tenía claro que su corazón pertenecía únicamente a Cristo.

INSPIRADA POR SANTA CATALINA DE SIENA

Un elemento decisivo en su vocación fue la profunda influencia de Santa Catalina de Siena, mística dominica que se convirtió en su modelo espiritual. La tradición cuenta que Sor Ana tuvo una visión de la santa italiana, quien le mostró el hábito de las monjas dominicas de clausura. Aquella experiencia confirmó su llamado y fortaleció su determinación de regresar al monasterio, pese a la resistencia inicial de su familia.

Finalmente, con el paso del tiempo, sus padres aceptaron su decisión. Gracias al apoyo de su hermano Francisco, quien más adelante también abrazaría el sacerdocio, Ana pudo ingresar definitivamente al convento. Al profesar sus votos, añadió "de los Ángeles" a su nombre, sellando así su compromiso como esposa de Cristo y servidora fiel de la Iglesia.

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El santoral del 10 de enero recuerda a Sor Ana de los Ángeles. Foto: Píldoras de Fe.

INTERCESORA DE LAS ALMAS DEL PURGATORIO

Uno de los rasgos más conocidos de su espiritualidad fue su relación especial con las almas del purgatorio, a quienes llamaba cariñosamente "sus amigas". Rezaba constantemente por ellas y ofrecía sacrificios y sufragios, convencida de que la comunión de los santos une a vivos y difuntos en un mismo amor. Esta devoción la convirtió, con el paso del tiempo, en una intercesora muy querida por los fieles.

También se le atribuyen dones místicos, como la profecía, mediante la cual advertía a algunas personas sobre enfermedades o acontecimientos futuros, siempre con el objetivo de prepararlas espiritualmente y acercarlas a Dios.

ENFERMEDAD, MUERTE Y LEGADO ESPIRITUAL

En sus últimos años, Sor Ana enfrentó la ceguera y dificultades para caminar, pruebas que aceptó con serenidad y sin queja alguna. Falleció el 10 de enero de 1686, a los 83 años, dejando tras de sí una profunda fama de santidad. Meses después, su cuerpo fue hallado en notable estado de conservación, lo que incrementó la devoción popular.

Con el tiempo, comenzaron a registrarse numerosos testimonios de favores y curaciones atribuidos a su intercesión. Esto motivó el inicio de su proceso de canonización, que culminó con su beatificación el 2 de febrero de 1985, durante una emotiva ceremonia presidida por San Juan Pablo II en Arequipa.

Ofelia Fierros
Ofelia Fierros

Coeditora web. Desde 2014 me he desarrollado como correctora en el área impresa y redactora en el área digital de Diario del Yaqui.