Después de 19 años fuera de su comunidad, la imagen de Santa Rosa de Lima regresó a la capilla de Santa Mónica de Epazoyucan, en Hidalgo, México, de donde fue sustraída junto con otras cinco imágenes religiosas en diciembre de 2007.
La escultura fue localizada en 2016 en una galería de arte de Nuevo México, Estados Unidos, tras permanecer en un almacén de obras. Hasta ahora no se ha esclarecido públicamente cómo salió de México ni quién la trasladó al país vecino.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informó sobre su repatriación el 11 de diciembre de 2024. Posteriormente, la pieza fue restaurada antes de ser entregada a la comunidad.
TRES DE SIETE IMÁGENES HAN REGRESADO
El robo de 2007 no fue el primero ocurrido en la capilla de Santa Mónica de Epazoyucan, perteneciente a la parroquia de San Andrés Apóstol.
El 16 de enero de 2001 fueron sustraídas dos esculturas del cuerpo inferior del retablo: una del apóstol Santiago y otra de San José con el Niño Jesús. Ambas fueron recuperadas y restituidas el 18 de mayo de 2017.
Con el regreso de Santa Rosa de Lima, ya son tres las siete imágenes religiosas sustraídas en ambos robos que han vuelto a la comunidad. Las otras cuatro continúan sin ser localizadas.

RESTAURACIÓN ANTES DE VOLVER A LA CAPILLA
Antes de su entrega, especialistas de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural del INAH estabilizaron la estructura de la escultura y realizaron trabajos de limpieza, consolidación y reintegración de color.
La restauradora María Cristina Noguera Reyes explicó durante la ceremonia que la pieza presentaba daños ocasionados por el paso del tiempo y por los traslados que sufrió.
El párroco Francisco de Jesús Contreras Figueroa destacó el significado religioso de la imagen y señaló que Santa Rosa de Lima representa un testimonio de fe para la comunidad.
La santa peruana, que vivió entre 1586 y 1617, fue la primera santa de América. Es considerada patrona del Perú, América y Filipinas.




