El mono macaco japonés Punch, que cautivó a miles de personas por aferrarse a un peluche de orangután tras ser abandonado por su madre al nacer, celebró su primer cumpleaños rodeado del cariño de seguidores de distintas partes del mundo.
El ejemplar nació hace un año en el Jardín Zoológico y Botánico de Ichikawa, en Japón. Debido al abandono materno, presuntamente provocado por el agotamiento, fue criado por cuidadores, quienes le entregaron un peluche para ayudarlo a desarrollar la capacidad de agarre, una habilidad esencial para la supervivencia de los macacos recién nacidos.
UN FENÓMENO QUE DIO LA VUELTA AL MUNDO
Las imágenes de Punch abrazando su juguete fueron compartidas por el zoológico en redes sociales durante febrero y rápidamente se hicieron virales. La historia impulsó la llegada de decenas de miles de visitantes, cerca de la mitad provenientes del extranjero.
Cuando otros monos lo rechazaban en sus primeros intentos por integrarse al grupo, Punch corría de regreso hacia su peluche para abrazarlo, una escena que conmovió a usuarios de todo el mundo, quienes impulsaron la etiqueta #HangInTherePunch para mostrarle su apoyo.

UNA HISTORIA DE SUPERACIÓN QUE SIGUE INSPIRANDO
Tras seis meses de cuidados especiales, Punch fue incorporado al recinto donde convive con unos 50 macacos más. Hoy juega e interactúa con normalidad, dejando atrás la dependencia de su inseparable juguete.
El director del zoológico, Takashi Yasunaga, informó que el primate recibió alrededor de 2 mil 500 tarjetas de felicitación enviadas desde Japón y otros países. Además, una exposición especial reúne mensajes, fotografías y videos que documentan su crecimiento.
Entre los visitantes destaca Kumi Ishizawa, quien aseguró que conocer a Punch fue una motivación para recuperarse de una enfermedad. También Yeye Lights, habitante de Ichikawa, afirmó que se convirtió en visitante frecuente del zoológico gracias a la historia del pequeño macaco, al que incluso celebró con un pastel junto a sus amigos.




