Repetir las mismas actividades durante horas en un videojuego puede parecer aburrido para algunos jugadores, pero para otros representa una forma de disfrutar la experiencia y mantener una dinámica predecible. Esta práctica, conocida como "farmear", también podría favorecer la regulación emocional, de acuerdo con la explicación de la psicóloga e influencer Ale Valenzuela.
La especialista señala que las conductas repetitivas pueden ayudar a gestionar la ansiedad al ofrecer una rutina conocida, en la que la persona sabe qué acciones realizar y qué puede esperar. Sin embargo, este posible beneficio no significa que jugar videojuegos sea un tratamiento para los trastornos de ansiedad.
¿QUÉ SIGNIFICA FARMEAR EN UN VIDEOJUEGO?
El término "farmear" se utiliza cuando una persona repite determinadas actividades dentro de un videojuego para conseguir recursos, acumular experiencia, obtener objetos o subir de nivel.
Esta práctica puede consistir en derrotar varias veces a los mismos enemigos, recolectar materiales o completar tareas que permitan fortalecer a un personaje antes de enfrentar desafíos más complicados.
En algunos juegos de rol japoneses, conocidos como JRPG, los jugadores necesitan combatir repetidamente para mejorar sus habilidades y prepararse para enfrentarse a un jefe difícil. Aunque el proceso puede resultar monótono, también forma parte de la estrategia para avanzar.
¿POR QUÉ REPETIR LAS MISMAS ACCIONES PUEDE AYUDAR CON LA ANSIEDAD?
De acuerdo con Ale Valenzuela, la previsibilidad de las actividades repetitivas puede favorecer la autorregulación emocional, debido a que el jugador se familiariza con las acciones que debe realizar y reduce la incertidumbre dentro de esa experiencia.
La psicóloga explica que las tareas conocidas pueden generar una sensación de seguridad en determinados contextos. En un videojuego, repetir una actividad permite reconocer patrones, anticipar resultados y concentrarse en una dinámica que ya se domina.
Esto ayuda a comprender por qué una mecánica que algunas personas consideran tediosa puede resultar agradable para otras. El efecto, sin embargo, depende de cada jugador y de la manera en que experimenta la actividad.
FARMEAR TAMBIÉN SIRVE PARA CONSEGUIR RECOMPENSAS
La repetición no siempre está relacionada con la dificultad de un videojuego. En muchos casos, los jugadores realizan estas actividades por decisión propia para conseguir objetos especiales, completar colecciones o desbloquear contenido.
En Dark Souls, por ejemplo, algunos jugadores repiten combates para conseguir objetos vinculados con pactos, necesarios para obtener determinadas armas o hechizos.
Algo similar ocurre en Pokémon, donde completar la Pokédex puede requerir entrenar criaturas y subirlas de nivel para que evolucionen. En estos casos, la repetición forma parte de los objetivos personales que cada jugador establece durante la partida.
DIFERENCIAS ENTRE FARMEAR, LEVEAR Y GRINDEAR
Aunque los términos suelen utilizarse de manera similar, existen diferencias relacionadas con el objetivo de cada actividad.
"Farme ar" o farmear se refiere principalmente a repetir tareas para reunir recursos, objetos o recompensas. "Levear" consiste en subir de nivel a un personaje, mientras que "grindear" describe la repetición de actividades para progresar, fortalecer habilidades o conseguir elementos necesarios.
Estas prácticas pueden ser obligatorias en determinados momentos de un juego o convertirse en una elección personal para avanzar al ritmo que cada jugador prefiera.
JUGAR VIDEOJUEGOS NO SUSTITUYE UN TRATAMIENTO PARA LA ANSIEDAD
La explicación de Ale Valenzuela plantea que las rutinas predecibles dentro de los videojuegos pueden favorecer la autorregulación emocional en algunas personas. No obstante, esto no significa que el farmeo o las sesiones prolongadas de juego sean una solución clínica para la ansiedad.
El efecto puede variar según las necesidades de cada jugador, su relación con el videojuego y el tiempo que dedica a esta actividad. Por ello, disfrutar de una mecánica repetitiva no debe confundirse con recibir atención profesional cuando la ansiedad afecta la vida cotidiana.

