Pesas o cardio: ¿Qué ejercicios conviene realizar a partir de la menopausia?

Especialistas recomiendan actividades físicas clave para proteger músculos, huesos y corazón durante esta etapa de cambios hormonales femeninos

Los ejercicios de fuerza y cardio pueden combinarse durante la menopausia para fortalecer músculos, proteger huesos y mejorar la salud integral.
Los ejercicios de fuerza y cardio pueden combinarse durante la menopausia para fortalecer músculos, proteger huesos y mejorar la salud integral.

La menopausia trae consigo cambios hormonales que pueden afectar la masa muscular, la densidad ósea, el metabolismo y la salud cardiovascular. Por esta razón, mantenerse activa se vuelve una herramienta importante para conservar fuerza y prevenir algunos riesgos asociados con esta etapa.

Aunque muchas mujeres se preguntan si es mejor hacer pesas o cardio, especialistas en salud y ejercicio coinciden en que lo ideal es combinar ambos tipos de entrenamiento.

El ejercicio de fuerza adquiere especial relevancia después de la menopausia debido a la disminución de estrógenos, una hormona relacionada con el mantenimiento de los huesos.

Por su parte, los ejercicios cardiovasculares contribuyen al cuidado del corazón, ayudan a controlar el peso y favorecen el estado de ánimo.

Ejercicios recomendados durante la menopausia

  • Sentadillas: Ayudan a fortalecer piernas, glúteos y mejorar la estabilidad.
  • Levantamiento de pesas con mancuernas: favorece el mantenimiento de músculo y fuerza.
  • Ejercicios con bandas de resistencia: Son una opción segura para trabajar diferentes grupos musculares.
  • Peso muerto con técnica adecuada: fortalece espalda, piernas y zona media del cuerpo.
  • Caminata a paso rápido: Mejora la resistencia cardiovascular y es una actividad accesible.
  • Subir escaleras: Ayuda a trabajar músculos de las piernas y estimula los huesos.
  • Natación: Fortalece el cuerpo con bajo impacto para las articulaciones.
  • Yoga o pilates: favorecen la flexibilidad, equilibrio, postura y movilidad.

Además de estos ejercicios, actividades como bailar, andar en bicicleta o realizar entrenamientos funcionales también pueden aportar beneficios durante esta etapa.

Los especialistas señalan que no es necesario comenzar con rutinas intensas. Lo más importante es mantener constancia, aumentar la dificultad de forma gradual y elegir actividades que puedan realizarse de manera segura.

Fernanda Rodríguez
Fernanda Rodríguez

Licenciada en Ciencias y Técnicas de la Comunicación. Mi trabajo se caracteriza por la búsqueda constante de información relevante y de utilidad para los lectores, adaptándome a las nuevas dinámicas de la comunicación digital con profesionalismo y responsabilidad.