El pastor de una iglesia en Guatemala podría enfrentar consecuencias penales por presuntamente fingir la muerte de su hija, Yuleidy Ixcotoyac, cuyo caso continúa bajo investigación de las autoridades.
De acuerdo con la información difundida sobre el caso, el Ministerio Público mantiene las indagatorias sobre la familia y realiza evaluaciones a la joven para determinar si realmente padecía alguna enfermedad. Hasta el momento, los primeros exámenes indican que se encuentra sana, mientras que los testimonios recabados presentan inconsistencias.
POSIBLES SANCIONES PENALES
Según la información relacionada con el caso, el Código Penal de Guatemala contempla penas de hasta cinco años de prisión por determinadas conductas vinculadas con la simulación de hechos. En situaciones de estafa o fraude, las sanciones podrían alcanzar entre cinco y seis años, dependiendo del delito acreditado y de las circunstancias.
Sin embargo, la posible responsabilidad del pastor y de otros integrantes de su familia deberá establecerse conforme avancen las investigaciones y las autoridades determinen si existen elementos suficientes para proceder legalmente.
El caso ha generado cuestionamientos debido a las circunstancias en las que se anunció el supuesto fallecimiento de la joven y a la posterior afirmación de que había resucitado.
EL PASTOR AFIRMA QUE RECIBIÓ UNA REVELACIÓN DIVINA
De acuerdo con las declaraciones atribuidas al pastor, una revelación de Dios lo llevó a trasladar a su hija a su templo para realizar el velorio, sin contar con documentación de Medicina Legal que acreditara el fallecimiento.
La familia se ha justificado señalando que tiene poca preparación académica y desconocimiento de los procedimientos legales. No obstante, el uso de teléfonos celulares y redes sociales para difundir videos del caso ha alimentado el debate público.
Mientras avanzan las diligencias, cada vez más personas expresan dudas sobre la versión del pastor y las circunstancias de la supuesta resurrección de Yuleidy.

