Pareja transforma panadería en cine comunitario en Edomex; asistentes deciden cuánto aportar

Jackelyn Huerta y Rodrigo Silva crearon Cinemia, una alternativa cultural con cooperación voluntaria para que más familias disfruten de películas

La iniciativa surge debido a que acudir a una sala comercial implica dificultades para algunas familias de su comunidad. Foto: Redes sociales
La iniciativa surge debido a que acudir a una sala comercial implica dificultades para algunas familias de su comunidad. Foto: Redes sociales

Donde antes se vendía pan, ahora se proyectan películas. En Chimalhuacán, Estado de México, Jackelyn Huerta y Rodrigo Silva transformaron una antigua panadería en Cinemia, un cine comunitario donde cada persona decide cuánto aportar para disfrutar de la función.

La historia de esta pareja se ha compartido en redes sociales por ofrecer una alternativa ante el costo que puede representar ir al cine en México, especialmente cuando se trata de una salida familiar.

Su idea es sencilla: que el dinero no sea una barrera para ver una película y que niños, jóvenes y adultos tengan un lugar cercano para convivir.

¿Cómo funciona el cine con cooperación voluntaria?

En Cinemia no hay una tarifa fija de entrada: el acceso es mediante cooperación voluntaria. Los asistentes deciden la cantidad que desean aportar, de acuerdo con sus posibilidades.

Rodrigo explicó que acudir a una sala comercial implica dificultades para algunas familias de la zona. Aunque Plaza Neza está aproximadamente a 20 minutos en combi, el gasto puede hacer que una visita al cine quede fuera de sus planes.

Esa fue una de las razones por las que ambos decidieron crear un espacio propio, pensado para las necesidades de sus vecinos.

De panadería familiar a sala de películas

Cinemia se encuentra en el número 6 de la calle Avena, en Chimalhuacán, dentro de una parte de la casa de los padres de Rodrigo. Ahí funcionaba la panadería familiar, que al momento de la entrevista tenía 34 años de trayectoria.

Convertir ese lugar en una sala de cine les tomó diez meses. Instalaron un proyector, colocaron butacas y realizaron distintas pruebas para conseguir que la imagen y el sonido funcionaran como esperaban.

Jackelyn contó que el proceso fue complicado porque no encontraban suficiente información sobre cómo hacerlo. El gusto de Rodrigo por el audio y sus conocimientos en el tema fueron de ayuda.

Los vecinos también se sumaron. Personas dedicadas a distintos oficios ofrecieron sus servicios para hacer realidad el proyecto, apoyadas en la relación que durante años habían construido con la familia.

"La gente se merece un espacio de calidad", expresó Rodrigo al explicar lo que buscaban ofrecer.

Un lugar para ver cine y convivir en familia

Para sus creadores, una de las mayores satisfacciones es ver que las personas regresan a las funciones y llevan a sus familias.

Además de acercar las películas al barrio, Jackelyn y Rodrigo buscan ofrecer un entorno seguro. Ella señaló que, ante las situaciones de violencia que se viven en el municipio, hacen falta lugares donde los jóvenes puedan divertirse y convivir.

Por eso, Cinemia también tiene un propósito comunitario: convertirse en un punto de encuentro para personas de distintas edades.

¿Qué películas se proyectan en Cinemia?

La programación incluye cine mexicano, iberoamericano e independiente. Para elegir las películas, la pareja revisa los catálogos de distribuidoras y toma en cuenta qué historias podrían interesar a los asistentes.

La intención es ofrecer variedad y acercar al público a propuestas que quizá no conocería de otra manera.

Jackelyn y Rodrigo esperan que su experiencia motive a otras personas a impulsar proyectos similares. Lo que comenzó con una antigua panadería y diez meses de trabajo busca dejar una huella entre quienes hoy ocupan sus butacas.

Marcela Islas
Marcela Islas

Licenciada en Literaturas Hispánicas. Mi formación humanística y experiencia profesional me ha permitido abordar los acontecimientos con una visión cercana y enriquecedora. Mi interés por la cultura, la música y la gastronomía aporta profundidad y sensibilidad al trabajo periodístico.