En México, dejar de usar una tarjeta de crédito no significa que esté libre de costos. Aunque muchos usuarios optan por guardarla sin cancelarla, esta decisión puede generar cargos inesperados dependiendo del banco y de las condiciones establecidas en el contrato.
Instituciones financieras como BBVA México advierten que el uso o desuso del plástico no elimina automáticamente las obligaciones asociadas a la cuenta, por lo que es importante conocer las condiciones antes de dejar de utilizarla.
SÍ PUEDEN COBRARTE AUNQUE NO LA USES
Entre los cobros más comunes se encuentran:
- Comisión anual por mantenimiento de la tarjeta
- Comisiones por inactividad, en algunos productos
- Cargos por servicios adicionales asociados
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros señala que estos cargos deben estar claramente establecidos en el contrato que el usuario firmó al adquirir el producto.
LA ANUALIDAD, EL CARGO MÁS FRECUENTE
El cobro más habitual es la anualidad, que corresponde al costo por mantener activa la línea de crédito, no por su uso.
Algunas instituciones ofrecen beneficios para evitar este pago, como:
- Diferir la anualidad a meses
- Exentar el cargo si se cumple un consumo mínimo
- Eliminarla mediante promociones o por tener la nómina en el banco
¿QUÉ PASA SI DEJAS DE USARLA?
Tener una tarjeta sin actividad durante largos periodos también puede traer consecuencias. Entre ellas:
- Cancelación por parte del banco debido a inactividad
- Acumulación de cargos si cuenta con anualidad
- Impacto en el historial crediticio en caso de adeudos
Por ello, especialistas recomiendan revisar periódicamente el estado de cuenta, incluso si no se utiliza la tarjeta.




