Nachito vuelve al Azteca y por fin será testigo de un Mundial: esta es su historia

La reinstalación de la estatua representa la continuidad de la historia del estadio en medio de los cambios estructurales y comerciales

En 2001 se hizo un concurso para encontrar al aficionado más apasionado del América.
En 2001 se hizo un concurso para encontrar al aficionado más apasionado del América.

La emblemática estatua de "Nachito", uno de los aficionados más representativos del futbol mexicano, ha sido nuevamente colocada en el renovado Estadio Azteca, ahora rebautizado con el nombre de una importante institución bancaria tras su proceso de modernización.

Luego de varios meses de obras, el estadio luce un tanto diferente, pero mantiene intactos algunos de sus símbolos más emblemáticos. Entre ellos destaca Nachito, quien vuelve a ocupar su lugar en las gradas, recordando la pasión de la afición mexicana.

EL REGRESO SIMBÓLICO EN UNA NUEVA ERA

La reinstalación de la estatua representa la continuidad de la historia del estadio en medio de los cambios estructurales y comerciales. Nachito, como figura, encarna al aficionado fiel que nunca abandona a su equipo, sin importar el resultado.

Su presencia cobra aún más relevancia en esta nueva etapa del estadio, que se prepara para recibir eventos internacionales de primer nivel y volver a colocarse en el centro del futbol mundial.

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NACHITO "VIVIRÁ" SU PRIMER MUNDIAL

Uno de los aspectos más memorables de este regreso es que Nachito, pese a ser ya un ícono del estadio, nunca había estado presente durante una Copa del Mundo. Ni en Copa Mundial de la FIFA 1970 ni en Copa Mundial de la FIFA 1986 existía aún esta figura.

Ahora, todo apunta a que será parte del ambiente rumbo al próximo Mundial, convirtiéndose simbólicamente en un "aficionado mundialista" por primera vez.

La historia continúa este sábado 28 de marzo, cuando Nachito será el primero en "llegar" al estadio para la reinauguración oficial, en un partido amistoso entre la Selección Mexicana y la Selección de Portugal.

Así el Estadio Azteca inicia una nueva etapa sin olvidar a quienes le dieron identidad desde las tribunas.